Gobierno a ¡gobernar!

Luego
de más de 10 días del pasado plebiscito, podemos hacer algunos análisis
y reflexiones del resultado. El voto obligatorio es una de las
disyuntivas importantes en algunos sectores políticos luego de esta
participación histórica este 4 de septiembre; para mi visión el voto
obligatorio llegó para quedarse, comprendiendo que genera una
participación importante y con ello un resultado, validado por gran
parte del padrón. En esta oportunidad votaron más de 14 millones de
personas, algo inédito e inesperado, volvieron a votar también nuestros
adultos mayores, aumentó significativamente también la participación de
los ciudadanos que viven en comunas rurales y nuevamente el Servel
demostró que está la altura de las circunstancias entregando cifras y
resultados rápidamente como ya es costumbre.

Cada
sector o dirigente podrá analizar en profundidad los datos y
resultados, verlos desde su propio prisma, según mi visión este fue un
voto en contra del extremo, del extremo izquierdo, del revanchismo, de
la rabia y del rencor que se vivió en la Convención.

La
realidad es que el centro volvió a renacer, centro que tuvo un
protagonismo destacado luego de la dictadura, en los primeros gobiernos
de la Concertación, donde avanzamos rápidamente como sociedad cosas que
algunos hoy día desconocen, esos centros que pueden llegar a acuerdos
transversales, que son puentes para generar discusión y conversación
buscando lograr esa paz y tranquilidad social tan esperada por mucho de
nosotros, perdieron los extremos.

El
Gobierno nuevamente lee mal el clamor popular, hace un maquillaje de un
cambio de gabinete donde la silla musical que algunas veces se
cuestiona se repite, donde el amiguismo es más fuerte que la sensatez y
de nuevo se generan tensiones en el oficialismo a tanto son los seis
meses de iniciado el Gobierno.

Nuevamente,
donde incómodo Presidente Boric tiene que dejar contento al Frente
Amplio al Partido Comunista, pero también a un nuevo sector llamado
Socialismo Democrático, que sin lugar a dudas también se siente incómodo
en algunas oportunidades con las decisiones del Presidente, pero que
hoy tras este acto televisivo del cambio de gabinete logra un mayor
protagonismo con el ingreso de Carolina Tohá, cercana a Ricardo Lagos y
Ana lya Uriarte, quien su momento fue mano derecha de Michelle
Bachelet, dos figuras presidenciales importantes históricas para nuestro
país, que fueron ninguneadas fuertemente por el Frente Amplio, quienes
hoy le piden a gritos ayuda para poder conducir un barco difícil con
corrientes frecuentes y fuertes en un océano lleno de incertidumbres,
por factores internos por factores externos.

Reflejando
así las debilidades de un gobierno que a seis meses aún no alínea su
filas y ha demostrado una improvisación permanente, el último más claro
ejemplo es un hito histórico hacer esperar a la prensa una hora 35
minutos para un cambio de gabinete, lleno de errores, de modificaciones a
último momento, que refleja el poco análisis y prolijidad con la que se
están haciendo las cosas.

Pero
más allá del resultado plebiscitario nos quedan importantes desafíos
como país con cifras históricas de inflación, con un dólar que en
algunas ocasiones ha superado los 1.000 pesos, con combustibles que a
fin de año llegarán a los 1.500 pesos en un contexto de incertidumbre
mundial por los estragos que ha dejado la pandemia desde el punto vista
económico y social. Es por ello que solicitamos al Gobierno que
gobierne, que priorice y que se dedique con un foco relevante a las
prioridades de hoy, salud, seguridad y por supuesto el costo de vida que
impacta duramente a los sectores más desposeídos y a la clase media. Ya
se dieron un gustito caro e impresentable ser jefes de campaña y
utilizar La Moneda como comando, aún es tiempo de reputar y enfrentar
los desafíos a la altura.

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