Estos últimos días se han vivido acontecimientos graves en cuanto al trato que el Gobierno, y en particular el Ministerio de Desarrollo Social, les ha dado a ciertas funcionarias y exfuncionarias. Como he mencionado en programas de radio y columnas anteriores, no he querido en general criticar al Gobierno en
lo que respecta a su gestión, que ha sido bastante pobre, sobre todo en
nuestra región, pero en los sucesos ocurridos con estas mujeres no me
puedo quedar callado y dejarlo pasar como si nada ocurrió, como también
lo hice cuando el gobernador Flies dijo que la exseremi de Economía debía renunciar a su posnatal y que lo que estaba haciendo (seguir la ley y ocupar su posnatal) era un aprovechamiento político. El hecho grave es el ocurrido en nuestra región, y en particular en la Seremi de Desarrollo Social
con una funcionaria embarazada. Acá el tema fue que despidieron a la
funcionaria, y al momento de comunicarle, ella señala que se encuentra
embarazada,
por lo cual no la pueden despedir, y ahí es donde se le dice que se le
informará a nivel central de todas formas que es lo que se hace, por lo
cual hasta ese momento seguía el proceso de desvinculación en curso. Me
detendré primero acá, porque este hecho me parece grave, debido a que si
el Gobierno en campaña y ahora lo que lleva se ha autodenominado
un gobierno feminista, lo mínimo es que tengan empatía con este tipo de
situaciones, y lo que yo hubiese hecho es al momento de saber de
inmediato decirle que el proceso queda obsoleto y que sigue en sus
funciones tal como lo venía haciendo. El día jueves 1 es donde ocurren
estos hechos, y justo la subsecretaria de la cartera andaba en la
región, en la cual se le pregunta por los hechos e informa que la
funcionaria seguiría en sus funciones y se dejaría sin efecto la
resolución de despido. Nuevamente, no se ve nada malo en los dichos, de
hecho, es lo que debía ocurrir, el tema es que no era cierto que se le
había comunicado a la funcionaria. Recién el día viernes a última hora se le informa que seguirá en sus funciones sin pedirle ni siquiera una disculpa por todo el mal rato ocurrido, como el de la
ANEF en donde saca un comunicado en donde señalan que no pueden
referirse ni tomar acciones de los hechos porque las funcionarias no
pertenecen al gremio, lo cual me parece nefasto, porque la asociación de
funcionarios debiese velar por todos los funcionarios públicos, sin
importar ideología política ni tampoco si están o no asociados. Además,
que en parte del comunicado señalan lo siguiente “…siempre hemos velado
por los derechos fundamentales de sus trabajadores, sobre todo
en la protección de la maternidad, rechazando todo acto de vulneración,
incluso la mala utilización de esta”. Me gustaría preguntarles qué significa a lo que se refieren al final “incluso la mala utilización de esta”, o sea justificando los hechos o actos del Gobierno
contra la funcionaria embarazada, impresentable. Y tal como lo he dicho
en todos estos años que trabaje en el servicio público, siempre
critiqué a la ANEF por este tipo de hechos, porque a lo único que se
dedican es a hacer politiquería barata, tratando siempre de cuidar a sus
amigos o a los que piensan igual a ellos, y no a mejorar de verdad las
condiciones de todos los funcionarios y a que el Estado funcione de una
mejor manera, partiendo con que las evaluaciones sean reales y no
poniendo puros 7 a todos porque si no la ANEF se va a paro.
Espero que la gestión del diputado Jackson de que la Cámara de Diputados
oficie al ministro Jackson por la grave vulneración a la funcionaria, y
tengan que ir a dar la cara para contar todos los hechos que ocurrieron
funcione, como también decir en qué
situación se encuentra una demanda de tutela laboral por vulneración de
derechos fundamentales presentada hace unos meses por otra funcionaria
embarazada.
Nuevamente vemos un Gobierno
poco consecuente, por un lado diciendo que son un gobierno feminista,
pero en cuanto a los hechos y acciones, que es lo que importa, dejan
harto que desear.