La segunda jornada hacia
una educación no sexista, de carácter nacional y que se desarrollará
entre el 17 de octubre al 18 de noviembre, tiene como foco principal
desarrollar actividades de reflexión que permitan la posibilidad de
tener escuelas respetuosas, promotoras de una sana convivencia y libres
de todo tipo de discriminación.
Como
lo ha planteado nuestro Presidente Gabriel Boric, debemos tener una
política de educación sexual integral en todos los niveles, y como bien
lo ha manifestado nuestro ministro Marco Antonio Ávila, esta política se
realizará escuchando a las comunidades.
Ante
ello, primero es necesario esclarecer algunos aspectos. En primer
lugar, las jornadas de educación no sexista no se centran en aspectos
biológicos, los cuales ya se encuentran presentes en el currículo en
diferentes niveles, sino fundamentalmente en aspectos de afectividad,
autocuidado, educación emocional y convivencia escolar.
En
segundo lugar, la perspectiva de construir una educación sexual
integral no sustituye en ningún caso la educación familiar, la cual es
fundamental y primaria para toda niñez. En este sentido cabe destacar
que desde la escuela se complementa la formación, no se sustituye.
Por
otra parte, es necesario considerar, ante la pregunta de qué tipo de
temas son abordados en los primeros niveles de la escolaridad, que estos
se relacionan fundamentalmente con la promoción de diferentes opiniones
sobre los estereotipos de género, respetando y valorando la diversidad
en diferentes situaciones de la vida cotidiana.
Según
la evidencia existente, el desarrollo de una educación sexual y
afectiva integral es una respuesta necesaria que permite entregar
herramientas a los y las estudiantes para prevenir cualquier tipo de
abusos; por lo tanto, es una iniciativa que debe promoverse sin
prejuicios y por sobre cualquier color político, pensando en el sano
desarrollo de nuestra juventud y en perspectiva de que nuestras escuelas
sean lugares felices, donde todos puedan aprender, sentirse protegidos y
nunca discriminados.