Hacia una restauración ecológica del planeta

Este
sábado 20 de marzo se celebró por primera vez el día internacional del
Rewilding o restauración ecológica, una iniciativa impulsada por la
Alianza Global de Rewilding, la que reúne a más de 100 organizaciones en
África, Asia, Australia, Europa, América Latina y América del Norte,
las cuales en su conjunto impulsan la conservación de cerca de 100
millones de hectáreas de tierra y mar en más de 70 países.

Esta
coalición, de la cual Tompkins Conservation Chile forma parte, busca
impulsar el Rewilding como una de las herramientas más efectivas para
recuperar el balance del planeta en un contexto de crisis ecológica cada
vez más acelerada: una de cada ocho especies animales y vegetales están
amenazadas de extinción, según datos de IPBES Global Assessment. El
tiempo de actuar es ahora, y con acciones que permitan reconstruir la
tierra. Ya no basta solo con conservar los escasos prístinos ecosistemas
que van quedando, sino que también hay que impulsar un enfoque
proactivo que permita restaurar la biodiversidad.

En
castellano, Rewilding significa reasilvestramiento o renaturalización y
se refiere al manejo activo de especies y ambientes, además del control
de amenazas, para alcanzar ecosistemas completos y saludables. Una de
las acciones de Rewilding que más se destaca es la reintroducción de
especies de fauna extinta y también el fortalecimiento de poblaciones de
especies que se encuentran vulnerables o en riesgo de extinción, y que,
por ello, probablemente, no están cumpliendo de forma adecuada su
función ecológica.

En
Chile, el Rewilding no es algo nuevo. En el pasado Conaf ha impulsado
diversas iniciativas para fortalecer especies de flora y fauna
disminuidas o localmente extintas al interior de los parques nacionales,
tales como el traspaso de huemules desde el Parque Nacional Bernardo
O’higgins a Torres de Paine, la reintroducción de guanacos en el Parque
Nacional Fray Jorge, e incluso la cooperación de Chile -junto con otros
países de la región- para la reintroducción de la vicuña en Ecuador.

Uno
de los casos más emblemáticos de restauración ecológica a gran escala
es el que iniciamos hace más de 15 años -con el apoyo de diversos
actores del mundo público, privado y sociedad civil- en el Valle
Chacabuco, sector que hoy forma parte del Parque Nacional Patagonia.
Allí, desde una ganadería extensiva tradicional, se transitó hacia la
recuperación de estos ecosistemas que se degradaron producto del
sobrepastoreo del ganado y el exceso de carga animal, a través de
diversas acciones como el retiro de cercos, remoción gradual de ganado
doméstico, control de amenazas con énfasis en áreas prioritarias para el
huemul, monitoreo de predadores, medidas de reforzamiento poblacional
de especies con alto riesgo de extinción local como el ñandú, entre
otras.

El
Rewilding no solo trae beneficios en el mundo natural, también genera
bienestar en nuestra sociedad, impulsando el desarrollo económico a
través del turismo de naturaleza,

resolviendo
problemas medioambientales, reduciendo las probabilidades de los
desastres naturales derivados de la crisis climática, y mitigando la
proliferación de pandemias. El Rewilding es una luz de esperanza en
estos tiempos de tanta incertidumbre.

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