El
sistema nervioso central está constituido por múltiples estructuras que
trabajan en conjunto, por eso cuando alguna se lesiona se presentan
síntomas y signos característicos en las partes del cuerpo que este
complejo controla. Por ejemplo, encontramos alteraciones como la
hemiparesia, hemiplejía y tetraparesia.
La
hemiparesia es una alteración del movimiento y la sensibilidad que
afecta a la extremidad superior e inferior de un lado del cuerpo, lo que
nos indica que la lesión en el cerebro es del lado contrario de la
cabeza. Además se asocia con déficit en la coordinación, equilibrio y
alteración del control motor. Además dependiendo del área cerebral
afectada también se puede acompañar de trastornos del habla.
Esta condición producto
de lesiones neurológicas se detecta debido a que la persona presenta
pérdida parcial del movimiento y de las sensaciones. Así como también
cambia la postura, la forma de caminar y de agarrar objetos, y
finalmente se restringen ciertas actividades de la vida diaria.
Entre
las causas más comunes de la hemiparesia se incluyen los ictus (ACV),
pero también se puede producir por enfermedades de la médula espinal,
tronco encéfalo y el cerebelo. Siendo también uno de los desencadenantes
los tumores en el lóbulo parietal.
Otras
de la causas de daño neurológico es la Parálisis Cerebral Infantil, por
afectación del cerebro de los niños cuando todavía se encuentra en
desarrollo.
El
tratamiento médico va a depender del daño cerebral y de la causa, por
lo que se incluyen diversas intervenciones. En cuanto al tratamiento de
rehabilitación este se enfoca en las manifestaciones clínicas, en las
alteraciones del movimiento, en trabajar el control motor, la
espasticidad en caso de que exista y la debilidad muscular.
Por
lo que de acuerdo al paciente, edad y sus características clínicas se
establecerán los objetivos a cumplir a corto, mediano y largo plazo, ya
que son intervenciones que requieren de tiempo para lograr la recuperación funcional.