Un
trauma es un daño o herida psicológica, la cual la genera un
acontecimiento negativo e intenso que surge de forma brusca, el que
aparece de forma inesperada e incontrolable y que pone en peligro la
integridad física o psicológica de una persona. Además, las personas son
incapaces de evitar estos eventos. De acuerdo con dicha descripción, se
puede ver que el Covid, sin lugar a dudas, es un agente traumático que
ha atacado a la humanidad.
No
todos los seres humanos que han padecido Covid van a tener el mismo
grado o intensidad de heridas psíquicas. Es muy distinto el trauma
psicológico que va a dejar esta enfermedad a una persona que ha tenido
síntomas leves y permanecido aislada en su domicilio a otra asintomática
y sin conciencia de la enfermedad. A diferencia de alguien que ha
requerido una hospitalización, ha pasado por riesgo vital y que además
ha estado conectada a ventilación mecánica. Además, el trauma va a ser
mayor o menor dependiendo del estado psíquico que tenía la persona antes
de contagiarse. Alguien que estaba bajo un estado depresivo antes de
tener Covid se va a sentir mucho más afectada que aquella persona que no
sufría este trastorno del ánimo.
Existen
distintas formas de ayudar en la recuperación a aquellas personas que
quedaron con heridas psíquicas luego de haber tenido Covid.
En
primer lugar, hay que tratar de que comprendan que después de haber
estado expuestos a una experiencia peligrosa es natural que sufra
algunos síntomas tales como:
Revivir
mentalmente el acontecimiento traumático una y otra vez, incluso
acompañado de síntomas físicos como palpitaciones o sudoración.
Tener recuerdos o sueños recurrentes relacionados con el acontecimiento.
Tener pensamientos angustiantes y sobresaltarse fácilmente.
Tener dificultad para concentrarse y problemas para conciliar el sueño o permanecer dormido.
Sentirse irritable y tener arrebatos de ira o agresividad y tener pensamientos negativos sobre sí mismo o el mundo.
El entorno debe estar atento, porque estos síntomas pueden hacer que la
persona se sienta aislada o desconectada de sus amigos o familiares.
Igualmente,
frente a las personas que han padecido Covid hay que tener actitudes de
compresión y apoyo. Por ejemplo: a aquellos alumnos que regresan a
clases no se les puede pedir que de inmediato su rendimiento escolar sea
igual al que tenían antes de contagiarse. Lo mismo que las personas que retornan a trabajar luego de haber padecido Covid.
Hay
que otorgarles (en la familia, establecimientos educacionales o
trabajos) espacios de comunicación para que puedan hablar de sus dudas e
inquietudes o sobre lo que no comprenden o les preocupa.
Se
espera que la reacción normal frente a situaciones traumáticas se
extienda entre dos y cuatro semanas, por lo cual, si los síntomas
persisten más allá de un mes, es necesario consultar con un especialista
de la salud mental. Teniendo presente que estas heridas emocionales
son tratables.