Esta
semana, el Gobierno de Chile hizo noticia a nivel mundial luego que
firmara lo que podría convertirse en un trascendental acuerdo con la
ciudad de Rotterdam, el mayor puerto de Europa, para exportar e importar
hidrógeno verde.
La
noticia marcó un nuevo hito en el desarrollo de esta nueva fuente de
energía especialmente promisoria para el mundo, al ser carbono neutral y
mucho más accesible que otras fuentes de energía renovable.
La
noticia resulta especialmente alentadora para la Región de Magallanes
que representa hoy por hoy, una de las fuentes más competitivas a nivel
mundial para este tipo de energía,
según destacó un reciente seminario online, organizado por BNAmerica
junto a expertos internacionales y difundido a través de redes sociales.
Sin
embargo, el seminario también reveló que la mayoría de los países
latinoamericanos está haciendo importantes esfuerzos para hacer despegar
esta fuente de energía en sus territorios a un ritmo sorprendente, con
lo cual el escenario que se dibuja para la Región de Magallanes se
vuelve mucho más desafiante.
ACUERDO
El
acuerdo con Rotterdam fue firmado por el biministro de Energía y
Minería, Juan Carlos Jobet, como parte de la implementación de la
Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde, que permitirá convertir a Chile
en una potencia mundial en el llamado energético del futuro. Junto a las
autoridades holandesas, Jobet firmó un histórico Memorándum de
Entendimiento para exportar-importar hidrógeno verde. “Esta es una
excelente noticia para Chile y el mundo. El Puerto de Rotterdam será la
puerta de entrada para el hidrógeno producido en nuestro país a los
mercados europeos. Así, estaremos aportando a descarbonizar naciones que
tienen nuestra misma ambición de ser Carbono Neutrales, pero que no
tienen las condiciones estratégicas y naturales de Chile para lograrlo”,
dijo.
Con
este anuncio y otros avances, agregó el ministro Jobet, se va
consolidando la primera fase de la llamada Estrategia Nacional del
Hidrógeno Verde -enfocada en el consumo local- y se sientan las bases
para la segunda etapa: la exportación.
Cabe
destacar que el puerto de Rotterdam se encuentra ubicado en una zona de
Europa que consume mucha más energía de la que se puede generar
localmente a partir de fuentes renovables. Por esta razón, Jobet agregó
que “para que Europa alcance sus metas de carbono neutralidad, deberá
importar grandes cantidades de hidrógeno. Y para que el Puerto de
Rotterdam sea el hub del hidrógeno europeo, Chile será un socio clave”.
El
Puerto de Rotterdam es un polo energético europeo que maneja
aproximadamente el 13% de la demanda de energía total de Europa y es un
puerto multienergético por naturaleza, que trabaja con grandes compañías
de petróleo y gas. Además, posee una comunidad portuaria que integra a
más de 3.000 compañías comerciales en la introducción de combustibles y
otros materiales, tanto dentro de su zona industrial como para
consumidores finales ubicados en otros lugares.
En
el acuerdo, las autoridades del puerto señalaron que el hidrógeno es
una de las prioridades de los planes de Transición Verde de Rotterdam.
Desde el puerto están trabajando para establecer infraestructura e
instalaciones y así facilitar el flujo de H2 mediante la coinversión y
codesarrollo de diversos proyectos de gran escala.
Finalmente,
cabe destacar que el puerto y el Ministerio de Energía establecerán un
diálogo con respecto a la cooperación para viabilizar uno o varios
corredores de exportación-importación de hidrógeno entre Chile y Europa.
El
convenio se suma al acuerdo firmado con el ministerio de Energía de
Singapur, a comienzo de este mes, para estudiar la viabilidad técnica y
comercial de rutas de suministro desde Chile y Latinoamérica hacia los
mercados de Singapur y ampliar la demanda en los mercados asiáticos. “Ya
contamos con dos acuerdos internacionales que serán clave para la
exportación de hidrógeno, tanto en Asia como en Europa, lo que nos marca
un precedente importante para llegar a mercados de todo el mundo”.
MAGALLANES
Y
es que el protagonismo de Chile y Magallanes en el desarrollo del
llamado “combustible del futuro” resulta especialmente gratificante.
En
un reciente seminario online sobre la materia, organizado por
BNAmerica, expertos hicieron ver que el desarrollo de esta nueva fuente
de energía dará un salto cualitativo muy importante en el mundo hacia el
año 2030 “cuando Japón dé inicio a la importación de amoniaco verde
desde Chile”.
Pero
Magallanes tiene un papel aún más relevante dados sus costos
especialmente competitivos a nivel mundial, para el desarrollo del
hidrógeno verde.
Ana
Paola Minervini, gerenta de Desarrollo de Nuevos Negocios de Enel Green
Power, expresó: “El número mágico (para producir un kilo de hidrógeno)
son los dos dólares. Claramente la bajada del precio actual que está
alrededor de los seis dólares va de la mano de los costos de la energía
que, según estimaciones tiene que estar en 20 dólares por Megawatt-hora…
yo creo que este precio de 20 dólares, bajo algunas circunstancias, en
determinadas áreas, ya es alcanzable. Si pensamos en los proyectos de
Magallanes o lo que se está haciendo en el norte de Chile, estos precios
ya son alcanzables. Además, los precios de electrolización están
bajando mucho más rápido de lo que se pensaba”.
La
ejecutiva también cree que será posible alcanzar la proyección del
Gobierno de Chile de llegar a un costo de producción de 1,5 dólares por
Megawatt – hora en 2030.
NO ESTAMOS SOLOS
Estas
importantes señales vienen, sin embargo, acompañados de un masivo
interés de otros gobiernos de Latinoamérica por avanzar en el desarrollo
de sus propias plataformas de producción de hidrógeno verde, en base a
sus propias y múltiples fuentes de energía renovable.
Ana
Paola Minervini declaró: “Estamos viendo un renacimiento del hidrógeno
con la atribución verde. La penetración de esta tecnología depende del
incremento de la demanda y una reducción del costo de producción del
hidrógeno verde. Los dos elementos ya están bastante activos en el
mercado. Está ya en la agenda política de muchos gobiernos de la UE y
también de Latinoamérica, como Chile, que ha empezado esta carrera con
mucho entusiasmo y, además, las energías renovables están a nivel
bastante competitivo en varios de estos países como por ejemplo, en
Chile”.
Andreas Eisfelder, líder de Nuevos Negocios para Latinoamérica de Siemens Energy, expresó: “La velocidad de cómo están trabajando
los gobiernos en los diferentes países es impresionante. Creo que es
sorprendente la velocidad con la cual las autoridades entendieron la
importancia de este tema y están preparando a sus respectivos países en
formar las bases de generar una nueva industria y generar el empleo
local”, todo ello acelerado también por el impacto de la pandemia,
concluyó.
Luis
Díaz Granados, consultor senior de Hinicio, expresó: “Los tiempos del
desarrollo del hidrógeno van a ser más rápidos de lo que parece en este
punto. Hay algo que hemos oído de muchos clientes en Latinoamérica,
donde llegan las empresas y nos dicen: “No queremos que nos pase lo que
nos pasó con las energías renovables, donde entramos tarde al mercado”.
Esto está siendo un empujón adicional y tanto el sector privado, pero
también los países, están tratando de avanzar lo más rápido posible para
no quedarse atrás”.
Un
ejemplo de ello, dijo, fue que llegaron los buses eléctricos a
Santiago, “y luego varias otras ciudades de Latinoamérica dijeron que no
querían quedarse atrás. Y el desarrollo en Europa también apoya el proceso al mejorar los procesos y disminuir los costos de los equipos”.
COMPETIDORES
Durante
el seminario, BNAmerica informó que Uruguay, país que tiene un 98% de
su matriz energética en base a energías renovables, está avanzado rápido
en la materia. “Se está preparando un concurso público para el primer
proyecto piloto para la producción del hidrógeno, el cual sería un mix
público privado el Estado aportará beneficios en el precio de la energía
y algunas exoneraciones fiscales. Inversión 8 millones de dólares”,
informó.
La
misma fuente agregó que Paraguay también quiere aprovechar sus
excedentes de generación pues es el país con mayor generación per
cápita, gracias a las inmensas represas binacionales de Itaipú y Yaserip
y su potencial para la generación solar fotovoltaica que, de acuerdo a
su legislación, puede ser operada por privados.
En
Trinidad Tobago, una empresa local encargó un estudio de factibilidad
para un proyecto de generación de hidrógeno energías renovables y del
calor excedente de centrales térmicas a gas de ciclo abierto que allí
operan.
Asimismo,
BNAmerica informó que Colombia inició un despliegue masivo de
infraestructura para la generación eólica y solar y acumula una
importante cantidad de proyectos aprobados que hoy no tienen contratos
de venta de energía y que podrían dar viabilidad a una industria del
hidrógeno verde.
“A
nivel mundial, la mitad de los proyectos se concentra en Europa,
mientras que en América Latina, esta década permitirá darle forma a la
industria, con proyectos piloto y la creación de un mercado doméstico
para el transporte local de cada país. El mercado internacional se
levantará en 2030, cuando Japón importe amoniaco verde desde Chile,
indicó el documento.
Países con gran potencial pero que hasta ahora han avanzado relativamente poco son Brasil, Argentina y México.
Aún
así, organismos internacionales dicen que Chile va a tener algunos de
los costos más competitivos del planeta debido a sus precios muy
competitivos en viento y energía solar, concluyó María Paz de la Cruz,
gerenta General de la Asociación Chilena del Hidrógeno. “Es un proyecto
que tiene la virtud de ser transversal políticamente y, además, convoca a
reactivar nuestra economía”.
HIF
El
20 de noviembre del año pasado, se dio uno de los pasos más importantes
para el desarrollo de esta nueva fuente de energía, con el lanzamiento
del proyecto HIF, un proyecto impulsado por
la empresa AME y otras empresas energéticas que buscan desarrollar el
primer piloto de producción de hidrógeno verde, emplazado en la
localidad de Cabo Negro, en la Región de Magallanes.
La
iniciativa se convirtió en realidad en noviembre, cuando HIF presentó
en noviembre del año pasado, ingresó al Sistema de Evaluación Ambiental,
SEA Magallanes, el proyecto para la construcción de la primera planta
piloto de Latinoamérica para la producción de combustible carbono
neutral.
El
proyecto cuenta con la participación de ENEL, ENAP y otras compañías
que pretenden utilizar el viento de la Patagonia para producir energía y
combustible capaz de alimentar automóviles e incluso buses o grandes
naves de transporte marítimo.
Andrés
Roccatagliata, gerente general de ENAP, destacó que “el Parque Eólico
Vientos Patagónicos de ENAP genera el 15% de la matriz energética en
base a los propios vientos locales lo cual nos llena de orgullo.
Participar en la creación del hidrógeno verde para crear metanol y
gasolina sintética, también nos llena de orgullo”.
“Estas
nuevas energías son el futuro y ENAP está impulsando con esto que se
haga realidad. En ENAP estamos confiados en que desde aquí surge energía
para el futuro de Magallanes y, siendo ambiciosos, para Chile y para
todos los países que se beneficien de esta nueva energía”.
James Lee Stamcampiano,
gerente general de ENEL Green Power, agregó: “Ha llegado el momento de
desarrollar el enorme potencial del hidrógeno verde. Chile es un país de
extraordinario en recurso eólico y, por supuesto, la Patagonia y la
Región de Magallanes es el lugar del país y, sin duda, también del
continente con mayor recurso de viento. El viento es la clave para
obtener un costo de desarrollo competitivo que llevará al hidrógeno
verde chileno a competir, a nivel global y ojalá a ser exportado a
varias regiones del mundo”.
A fines
del año pasado, el Ministerio de Energía presentó su estrategia
nacional de hidrógeno que busca en una primera etapa alcanzar 5GW de
capacidad de electrólisis para 2025 y convertir a Chile en uno de los
principales exportadores mundiales de hidrógeno para el 2050. Ahora
falta discutir el marco regulatorio y normativo del sector.
Un futuro lleno de oportunidades que otros países también esperan aprovechar.