Los
doce bordes, frase de moda en estos tiempos en la política chilena, la
razón, está frase está asociada a la elaboración de la nueva carta
fundamental, y como suele ser, muchos opinan, ya sea a favor o en
contra, sin embargo, la mayoría de los opinólogos no saben de qué se
trata, no así los políticos que participaron de esta cocina, esta
innovación del nuevo proceso constituyente tuvo como objetivo que dichas
normas tenían que ser consideradas en la redacción de la nueva
constitución. Estas normas fueron aprobadas en la tramitación de la
reforma constitucional en el Senado, quedando incorporadas en un
hipotético artículo 154, que tal, cabe señalar que esta decisión fue
acordada sin consulta a la ciudadanía. Para asegurar su cumplimiento se
dispuso la existencia de un Comité Técnico de Admisibilidad, este en
caso de contradicción con las referidas bases podía vetar normas
provenientes tanto de la Comisión de Expertos, encargados de elaborar
los doce bordes, como por el Consejo Constitucional. Es así como se
marcó una distancia considerable de la “hoja en blanco” que caracterizó
el anterior proceso, sin embargo, en el debate público que se ha
producido, aparecen diferentes opiniones, unos imputan que el órgano
democráticamente electo estuvo severamente limitado en su labor
constituyente dado que lo fundamental de la constitución ya estaba
definido; otros, señalan que las bases fueron muy laxas, es decir,
dejaron abierta la posibilidad para que nuevamente se expresen ideas que
no gozan de un respaldo mayoritario, la paradoja de todo esto es que
quienes opinan y comentan son los mismos que elaboraron esta trampa,
cambiar la constitución, todos políticos pertenecientes a distintos
partidos, sin lugar a dudas, a través de sus comentarios demuestran sus
apetitos personales, cada uno quería una constitución a su pinta, por
lo tanto, es fácil darse cuenta, y como dice un dicho bien chileno,
querían pan, pedazo y marraqueta, a espaldas de la gente, pero nunca
pensaron lo que iba a ocurrir en el segundo proceso de elección de
nuevos constituyentes, por supuesto, funcionó la teoría del péndulo, es
así como el pueblo de chile, y hay que repetirlo reiteradamente, a
través de un proceso democrático, entregó el mandato a un grupo de
personas, que no fue del agrado de la izquierda, pues la mayoría era de
derecha, esto con la finalidad que elaboren una nueva carta magna,
cuyo resultado todos ya conocemos, al fin, hay una nueva propuesta, y
esta al día de hoy sorteó los primeros obstáculos, no infringió los
benditos doce bordes, fue aprobada por el Consejo Constitucional y
entregada al Presidente de la República para ser plebiscitada. Sin
embargo, seguimos escuchando a los mismos actores no estar de acuerdo
con el trabajo que realizó el Consejo Constitucional, es decir, no les
gustó, no están de acuerdo, pero la pregunta del millón, quien o quienes
propiciaron esta trama, los autores son conocidos y sabían de antemano
que podían ganar o también perder, así es la democracia, pues bien,
ahora que no pudieron plasmar sus utopías, toman como postura para el
plebiscito que se avecina la opción en contra, esta decisión es fácil de
entender, las bases que dejaron instalada en esta cocina política,
rebajar el quórum de 2/3 a 4/7, permite modificar la actual
constitución con una mayoría simple, por lo tanto, se deduce que los
intereses y ambiciones de todos estos personajes son brutales, razón
importante del porque la casta política de este país, tanto los A, como
los B, y también los C, están en desacuerdo
con la nueva propuesta, pues, la nueva carta magna atenta con el cambio
de quórum que dejaron en el horno de la cocina, no solo eso, sino que
además esta incluye otros elementos, como por ejemplo, disminuye la
cantidad de diputados, desaparecen los partidos pequeños, cierra la
puerta a cualquier intento refundacional, protege y reconoce el derecho
a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión, protege la
vida de quien está por nacer, el estado no podrá establecer ideas y
opiniones como únicas y oficiales, protege la libertad de expresión,
información y opinión, establece que es deber del estado garantizar la
protección efectiva a las personas contra la delincuencia, especialmente
contra el terrorismo y violencia criminal organizada, establece que
chile sea un país descentralizado, establece que se tienen que respetar
los emblemas nacionales, himno, bandera y escudo, respeta la separación
de los poderes del estado, respeta el estado de derecho y de la
República Democrática de Chile, reconoce expresamente y de manera
robusta el efecto relativo de las sentencias judiciales, pone fin
definitivo al activismo judicial, en síntesis, al leer esta propuesta
una y otra vez se llega a la conclusión de que es una carta magna mejor
que la que tenemos actualmente, recoge los anhelos y los sueños de la
mayoría de la gente, y lo más importante que da fin a este calvario de
inestabilidad que sufre nuestro país, desde el año 2019, en lo social,
en lo económico y en lo político, situaciones que han permitido aumentar
el divisionismo y polarizar la convivencia de los chilenos. Estimado
Lectores: La actual propuesta de carta magna, busca hacerse cargo no
solo del devenir institucional del marco jurídico que nos debe regir,
sino que particularmente de los desafíos propios de nuestra época y de
la urgencia ciudadana que son la prioridad de este texto constitucional,
palabras de la expresidenta del Consejo al cierre de este trabajo que
le encomendó el pueblo de Chile.