La Organización Mundial de la Salud ha denominado a la obesidad como una pandemia. Y en este escenario global, Chile está en una situación crítica. En la última década, la obesidad en el país ha ido creciendo a tal punto que los últimos datos publicados por la OECD muestran que el 74% de la población adulta en Chile sufren sobrepeso u obesidad, lo que sitúa al país por encima de los índices de México (72,5%) y Estados Unidos (71%). La OECD ha afirmado que la obesidad es el principal desafío de salud pública de Chile y que se debe apuntar a las generaciones más jóvenes. Es relevante considerar que se estima que actualmente los gastos en atención de salud de los pacientes con obesidad ascienden a $1,2 billones, cifra que equivale al presupuesto anual del Programa de Alimentación Escolar de Junaeb. Las personas con obesidad tienen un 27% más consultas médicas y 80% más gasto en medicamentos. A esto hay que sumarle que según datos del Ministerio de Salud, Chile registra el mayor consumo de tabaco en América, tanto en jóvenes como en adultos. Asimismo, unas 45 personas mueren cada día a causa del tabaquismo y se destina más de un billón de pesos al año para tratar problemas de salud asociados a su consumo. Por otro lado una investigación publicada por la revista médica británica The Lancet sobre el consumo de alcohol, determinó que en Chile la ingesta de bebidas alcohólicas en 2017 fue un 40% más alto que el promedio mundial. Y porqué menciono esto, porque claramente podemos ver que en Chile tenemos altos índices de tabaquismo, consumo de alcohol y comida no saludable, lo que se traduce en un preocupante índice a nivel mundial de sobrepeso u obesidad. Así mismo, podemos ver que se gastan billones de pesos en diversas atenciones médicas y consumo de medicamentos que se podrían evitar si tuviéramos una mejor alimentación y dejáramos de lado algunos vicios perjudiciales para la salud. Según la última versión de la VIII Encuesta de Presupuestos Familiares, el gasto promedio mensual de una familia en bebidas no alcohólicas es de $15.102; en bebidas alcohólicas es de $10.027 y en tabaco, de $8.362, los cuales sumados tendríamos más de 33 mil pesos extra mensuales para poder comprar mejores alimentos, porque de eso se trata, de ser conscientes de que hay que optimizar nuestros recursos, sobre todo sabiendo que los ingresos son bajos en Chile y el costo de la vida es alto. Ante esto Elige Vivir Sano, ha lanzado una nueva campaña “Hoy Empiezo a Vivir Sano” que ya está en medios de comunicación masiva y redes sociales, la cual busca incentivar a las personas a realizar pequeños cambios en sus rutinas para adoptar hábitos más saludables y combatir la obesidad y sobrepeso –que hoy afecta a siete de cada diez personas mayores de 15 años en el país– como cocinar en familia, cambiar las bebidas por agua, priorizar las frutas como colación, salir a caminar, jugar con los niños y que dejen un rato las pantallas de lado, entre otras. Se trata de acciones fáciles de llevar a cabo, pero que pueden tener un alto impacto en la calidad de vida de las familias.