Las
señales que está entregando la actual administración del estado-fisco –
gobierno de nuestro país, están inquietando a la mayoría de quienes
vivimos en lo que se ha llamado “una larga y angosta faja de tierra” o
“pacífica espada”, colgada en América del Sur.
La
campaña electoral terminó hace rato, pero da la impresión de que
continuara para quienes tienen la tarea de trabajar para todos los
chilenos en tiempos que no son fáciles y con “suelditos” que rompen la
barrera de lo que había sido permitido y anunciado con más bombos que
platillos.
Pero
se ha optado o, por lo menos, lo parece así, por la promesa, la demora,
el discurso cargado de poesía elemental y las contradicciones de las
dos vertientes del conglomerado oficialista que parecen acentuarse cada
día un poco más, porque es sabido que las visiones frenteamplistas y
comunistas tienden a adoptar rutas diferentes, pese a los llamados y
reconvenciones de las dirigencias partidarias, incapaces de alinear sus
huestes y es así como, muy a la mejicana parece que “cada chivito va por
su caminito”.
Pruebas
al canto: miremos lo que ha venido corriendo en la Araucanía: unos
dicen que no hay terrorismo, otros afirman lo contrario… Un sector
busca el diálogo con los narco terroristas, otros los llaman a entregar
las armas y otros, a regañadientes, otorgan un nuevo período de
excepción “acotado” en pos de pacificar la convulsionada zona, cuyo
importante aporte en trigo, legumbres, frutas y madera se le reconoce
desde hace mucho tiempo.
¿Y
el alza del precio de los combustibles?, con Mepco incluido, con doce
pesos más por litro cada jueves: ¿cuánto más le permite recaudar al
estado-fisco-gobierno y que podría calificarse como una especie de
“Recuperación” de la plata entregada y que, directamente o no llegan a
las distribuidoras mayoristas en manos de grandes grupos económicos?
¿Y
la galopante inflación, con kilo de pan a dos mil pesos? ¿Y la
inseguridad ciudadana, con nuevos nombres en la nómina de mártires de
Carabineros, o en las lápidas de los cementerios de la región
Metropolitana, Tarapacá, Arica-Parinacota, Antofagasta o Valparaíso y de
la Araucanía, en la cual los inventarios de iglesias, escuelas,
vehículos, casas y campos incendiados no hay, también, un doloroso
aumento?
Y
se podría seguir con los listados de promesas de campaña, podemos
descontar el poco tiempo de gestión, sonreír ante “errores no forzados” o
“papelones” de un liderazgo internacional que no existe y con imagen
presidencial, a lo menos, rayada por un tal John Kerry, hombre de peso
en la política norteamericana, no sólo porque Joe Biden es su amigo,
sino por su reconocida capacidad.
La
acusación constitucional contra una ministra que ríe en el funeral de
un carabinero asesinado a tiros mientras él cumplía su deber; cuando se
piden explicaciones por esto o lo otro, sin que haya protocolos de
procedimiento para la policía y las fuerzas armadas y mientras no se
adopten las medidas que el auge delictivo requiere con urgencia para ser
controlado, por lo menos, porque erradicarlo es cada día más difícil y
complicado, Chile y Magallanes seguirán sufriendo, seguiremos sufriendo,
al apreciar que no hay, aún, gestión de gobierno y que lo concreto es
que lo que hay, de verdad, es una singular venta de humo, cuyo precio es
mayor cada día….