Iluminati

“En
mi gobierno se podrán meter los pies, pero no las manos”. (Salvador
Allende) “Somos la continuación histórica del gobierno de Allende”
(Gabriel Boric).


Hace pocos meses, escribí una columna bajo el título de “la izquierda
neoliberal”. Quizás hoy se entienda mejor lo que quise decir. Si ese
extraño concepto de “neoliberal” significa estar motivado y movido por
el afán de lucro personal, lo descubierto como algo lógico de este
proceso es demostración que los jóvenes -y otros no
tanto-revolucionarios de este gobierno, están tan motivados y
determinados por lo mismo que los demás sectores de la sociedad y del
esquema político, que los cambios “estructurales” son solo una vil
excusa y cortina de humo para la codicia y la ambición de lucro detrás
de esa apariencia ya no creíble, de que la pandilla gobernante, ese
“Frente amplio” detrás del que esta el partido comunista, no son los
pretendidos “iluminati” chilensis, personas “adelantadas” como dijo
Boric, de “superioridad moral “ como dijo su socio Jackson. Es que ese
supuesto “progresismo” no es más que la intención decidida de destruir
el mundo y nuestro país, pero enriqueciéndose a costa del capitalismo al
que dicen aborrecer. ¿Alguien con un dedo de frente puede seguir
creyendo tanta estupidez y mentiras? Es por eso que han lanzado su
proyecto de “ministerio de la verdad” como Comisión contra la
desinformación… Pero evidenciándose además del fracaso, la mentira, y
que este gobierno solo es de ambiciosos de bajo nivel moral e
intelectual, laboral ni hablar mejor, y que lo único honesto seria
renunciar e irse a la casa, aunque sea la de los padres, recuerdo que la
honestidad no solo no está de moda, es concepto desconocido en el Chile
de hoy. Al final, todo se trataba de enriquecerse y a su sector,
defraudando al Estado que controlan.


Es que no solo son las fundaciones que captan miles de millones, son
los 94.000 empleos públicos creados por ese mago financiero de Marcel,
que logró sacar fondos en medio de un fisco arruinado de un país que no
crece. Desesperado porque ahora no le saldrá su aumento de impuestos, no
sabe cómo sostener tal nivel de más empleos a los partidarios de esta
aberración histórica que evidencia es el actual gobierno. Pero algo
habrá que hacer, los logros están a la vista, el gobierno no baja ya del
30% en las encuestas, sino estaría en su piso de primera vuelta
electoral, 25%, que corresponde a los fanáticos cuya visión del mundo es
la de estos iluminati del latrocinio. Porcentaje que esperan acrecentar
pese a todo, hasta llegar a un punto en que se sumen las nuevas
generaciones deconstruidas por sus ideologías pervertidas, y cuando
mueran las generaciones m
ás antiguas, por simple efecto de reemplazo serian mayoría. El pésimo manejo
de la pandemia, la destrucción de la educación en parte por la
manipulación de un magisterio preponderantemente marxista, y en otra
parte por una incultura colectiva incapaz de entender su importancia,
han producido nuevas generaciones analfabetas y disfuncionales, que nos
aseguran un negro panorama y futuro, si es que queda algo. De todas
maneras, nuestro país va a un fracaso de siglo.

Si
queda algo de lógica y racionalidad, este gobierno debería terminar
aquí y ahora. El gran problema es el reemplazo, porque las ambiciones
personales y de grupos son muchas, entre las mismas personas culpables
de haber producido la situación que sufrimos. Hay que nunca olvidar que,
si existe un Boric y este gobierno, es porque antes existió un Piñera y
un Chile Vamos. Debe construirse rápida y seriamente una alternativa
política que asegure no seguir en esta anomia y anarquía, y superar las
múltiples falencias. La lógica dice que los que crearon culpablemente un
problema, no serán capaces de corregirlo y arreglar los daños. No
necesitamos iluminati de otro signo ni un mesías electoral, requerimos
equipos de personas honestas y brillantes de verdad, íntegras e
incorruptibles. Y aunque estoy convencido que por integridad hay que
rechazar esta falacia de la nueva constitución, es evidente que, además
de entrar a cambiar una elite a
gotada
en la historia, hay que cambiar este régimen presidencialista
centralista obsoleto y corrupto. No más fusibles presidenciales, es
imposible que el jefe de gobierno no este enterado y haya aprobado estos
desastres y latrocinios, no podemos seguir teniendo un jefe de Estado
irresponsable que “se entera por la prensa”. También por esto Boric debe
irse ahora, no sigan jugando con Chile.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS