Comienzo
exponiendo lo que es y significa la seguridad: Seguridad se puede
identificar con algunos sinónimos como: certeza, certidumbre, confianza,
convicción, evidencia, convencimiento y fe. Algunos antónimos serían
inseguridad y vacilación.
Hoy
en Chile estamos viviendo el antónimo de la seguridad, estamos
viviendo inseguridad, alguien podría decir que existe un sentimiento de
inseguridad, los sentimientos no es medible, más al leer las
noticias de los hechos es más que un sentimiento, es una realidad,
cuando era un niño en Puerto Natales aprendí que Magallanes es una
región segura, cuando regresé a vivir a Punta Arenas, existía todavía
ese mismo slogan, “Magallanes es una región segura”.
Hoy
estamos viviendo y leyendo en las noticias, Joven apuñalado,
adolescente apuñalado en pleno centro de nuestra ciudad, un titular en
una plataforma nacional escribe: “Brutales peleas y carreras
clandestinas: denuncian varios episodios de delincuencia en Punta
Arenas”.
El
Martes 10 de Enero: El presidente de la céntrica junta de vecinos Muñoz
Gamero, Manuel Muñoz, manifestó que “las autoridades no están
respondiendo” a las demandas de la población que pide más seguridad.
Esto es en el centro de nuestra ciudad.
El 14 de julio de 2022 “La delincuencia ya es parte de Magallanes”, este es otro titular, que aparecía el año pasado.
¿Qué está sucediendo? ¿Será que ahora nos estamos pareciendo a la
“gente mala del norte? ¿Será que el Poder y Sistema judicial está
aplicando la ley con una mirada benevolente? ¿Será que esta ola de “los
derechos humanos” provoca compasión? Varias dudas, preguntas,
cuestionamientos, como ciudadanos nos sentimos impotentes y
vulnerables, frente a este tsunami de violencia, delincuencia e
inseguridad que estamos viviendo, estos días una familia cercana a
nuestra comunidad denunciaba el robo de su automóvil, esto demuestra lo
cerca que estamos de ser protagonistas de hechos delictuales, no deseo
ser majadero, pero hemos sido testigos desde la “el estallido social o
revuelta de Octubre” de la presión mediática, política e ideológica
para dejar impune los hecho de violencia y delictuales cubriéndolos con
el “manto sagrado de los derechos humanos”, Manto sagrado que solo cubre
a los delincuentes y no a los miembros de las fuerzas de orden y
seguridad, manto sagrado que solo cubre a los violentistas y no a los
propietarios de pequeños emprendimientos, manto sagrado que solo cubre
a los violentos manifestantes y no a los vecinos que viven los llamados
puntos cero de cada ciudad.
Termino
escribiendo lo que pienso; con la exacerbada, mediática y mala
exposición de los derechos humanos, hoy somos testigos que se mal
interpretan y se mal usan los Derechos Humanos. La declaración de los
Derechos Humanos fue redactada con un fin y propósito: “La
Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea
General de la ONU el 10 de diciembre de 1948, fue el resultado de la
experiencia de la Segunda Guerra Mundial. Después de la Segunda Guerra
Mundial y la creación de las Naciones Unidas, la comunidad internacional
se comprometió a no permitir nunca más atrocidades como las sucedidas
en ese conflicto. Los líderes del mundo decidieron complementar la Carta
de las Naciones Unidas con una hoja de ruta para garantizar los
derechos de todas las personas en cualquier lugar y en todo momento. El
documento que consideraban, y que más tarde se convertirá en la
Declaración Universal de los Derechos Humanos, fue examinado en la
primera sesión de la Asamblea General en 1946”.
La declaración de los DDHH no está hecha como un “Manto de impunidad”.