Los robos en diversos sectores de Punta Arenas tienen molesta a la comunidad. La discusión si es gente “del norte” o magallánicos los que están atentando contra la seguridad de las personas es una discusión banal, algo que no conduce a nada. De lo que hay que preocuparse hoy es de ponerle freno a la delincuencia. Hace pocos días a las 14 horas, a plena luz del día se ingresó a una vivienda en el sector sur de la ciudad y se perpetró un robo. Horas más tarde, de madrugada también cometieron un ilícito en otra vivienda cercana. Lo peor de este último robo fue que los delincuentes ingresaron y había una familia durmiendo al interior de la casa. Entonces, ¿hasta cuándo? Los tiempos cambian y obviamente no podemos esperar que el Punta Arenas de hoy sea el mismo que en el que crecimos. Necesitamos que las autoridades hagan algo. Necesitamos mayor custodia policial en nuestras calles. Necesitamos que aumenten las rondas nocturnas, que haya trabajo de prevención del delito, necesitamos que nuestras juntas de vecinos se organicen. Necesitamos que a la brevedad se haga algo al respecto. No podemos permitir que Punta Arenas se convierta en un punto de delincuencia al sur del mundo. Para ello es fundamental que se modifique la justicia. Los puntarenenses ya no creen en la justicia. La “puerta giratoria” está operando en nuestro país y está permitiendo que los antisociales sigan cometiendo fechorías y a las pocas horas estén en libertad. No más, por favor, no más. Queremos una región en la que todos podamos convivir con seguridad.