Infraestructura para el turismo

Chile
ha sido reconocido como el mejor destino turístico para “amantes de la
naturaleza, románticos y jóvenes”, según el World Travel Awards,
considerado como el “Oscar” de la industria del turismo. Entre los
factores que contribuyeron a este reconocimiento destacan que Chile es
el mejor “destino verde”, de aventuras y el preferido entre los jóvenes.
Además, Santiago fue valorada como la mejor ciudad de la región.

El
turismo es una de las industrias que más divisas genera para el país,
estimulando la actividad para pequeñas empresas. Nuestra oferta es
notable: desde el árido desierto nortino, los bosques más australes del
mundo y lugares únicos como la Isla de Pascua, nos permiten ofrecer
servicios sostenibles y cada vez más valorados a nivel mundial.

Potenciar
esta industria debería ser altamente rentable, lo cual requiere
difundir y promocionar nuestra identidad, capacitar a las personas en
servicios e idiomas y prevenir los delitos que los visitantes puedan
sufrir. Hemos avanzado considerablemente en este sentido y reconocemos a
quienes han liderado esta tarea en la última década.

Sin
embargo, esto no es suficiente. También es crucial la identificación,
diseño, ejecución y operación de proyectos de infraestructura que
favorezcan el turismo. A menudo nos preguntamos si es necesario, por
ejemplo, que las zonas con alto potencial turístico estén provistas de
infraestructura vial diseñada principalmente para servicios logísticos,
lo cual puede no ser atractivo para el turista interesado en disfrutar
del paisaje o realizar actividades como la pesca, el trekking, el
ciclismo, entre otros.

Asimismo,
áreas remotas de gran belleza paisajística deben contar con rutas de
acceso adecuadas para desarrollar una oferta turística especializada,
aunque estas iniciativas se pueden ver afectadas por criterios de
evaluación de proyectos restrictivos.

Además,
los puertos de Valparaíso y San Antonio -ambos en expansión-, deben
contar con el respaldo del MOP y Minvu para complementar estas
inversiones con mejoras en infraestructura urbana que conviertan a estas
ciudades en destinos destacados. Valparaíso, declarada “Patrimonio de
la Humanidad”, merece recuperar su estatus y, en esa línea, un buen
proyecto que viene es el nuevo muelle para cruceros. La comuna de San
Antonio, en tanto, debe transformarse significativamente para albergar
el puerto más grande de Chile y ser una ciudad de primer nivel mundial.

Un
caso especial es el Corredor Bioceánico Capricornio, que conectará los
puertos del Pacífico (Antofagasta e Iquique) con el Atlántico. Imaginar
que estas ciudades puedan atraer un flujo de visitantes interesados en
las actividades comerciales es un estímulo poderoso para desarrollar una
infraestructura turística adecuada.

No
podemos desperdiciar esta oportunidad. Ser reconocidos como destinos
atractivos debería ser un impulso para aspirar a más, especialmente, en
una actividad para la cual tenemos condiciones naturales inigualables.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS