El 25 de diciembre de 2020 pasará a la historia de la Región de Magallanes y Antártica Chilena como el día de la esperanza. Ayer llegaron a la zona más austral del país 162 vacunas contra el Coronavirus, las cuales de inmediato comenzaron a ser suministradas a los funcionarios de la salud, los verdaderos héroes en la lucha contra la peor pandemia en más de un siglo. Ojalá este día sea el principio del fin de una batalla que llevamos dando duramente hace diez meses. Son muchos los magallánicos que han perdido a seres queridos, que han visto fallecer a familiares. La gravedad de la pandemia nos ha golpeado a todos. Hemos vivido meses de dolor, incertidumbre y pesimismo. Por eso ayer, con el arribo de ese avión de la FACH, a muchos se nos abrió la esperanza de superar las adversidades que enfrentamos. En el día de la celebración del nacimiento de Jesús llegó a Magallanes el mejor regalo de Navidad. La esperanza nos abre un camino a una nueva realidad para trabajar por una vida más plena. Han sido meses muy duros, del miedo al contagio, del temor de no volver a ver a nuestros seres más queridos. Por eso la inoculación que ayer apreciamos, con los posteriores testimonios de los funcionarios de la salud, nos llena de optimismo. Pero también tenemos claro que debemos seguir cuidándonos. Debemos mantener las medidas de protección personal, porque son los mismos expertos quienes advierten que el proceso iniciado ayer puede tomar tiempo. Lo de ayer fue un momento de mucha alegría, de mucha emoción, de un grito de felicidad ahogado por casi un año.