Intentemos vivir o convivir con el Covid-19

Todas
las medidas de prevención en contra del coronavirus que Chile ha
implementado tienen “una entrada y una salida”. Frente al sistema paso a
paso hay gente que puede salir a trabajar porque es imprescindible, así
como otros pueden sacar permisos para ir a comprar, para ir a la feria,
para ir a la farmacia, para ir a otra comuna, en fin; así como hay
quienes arriesgándose son capaces de salir sin permiso, como quien sale
en automóvil sin licencia.

Los
expertos han advertido que, para que las naciones sean realmente
resilientes, sus sociedades deben eliminar la mentalidad de “Covid
cero”, que no es realista con el virus en alta circulación, y lo lógico
sería intentar “vivir” o “convivir” con el virus.

Las
iniciativas nacionales tan cambiantes, donde las medidas (cambio de
fase) parecieran ser tomadas a partir de estadísticas y variables no
vinculantes con las muertes y con la población con virus, traen
obviamente confusión. La realidad muestra a nuestros hospitales
colapsados, sin ventiladores, donde la gente, las personas comunes y
corrientes se han acostumbrado a tener 150 personas muertas y 4.000
contaminados por día. Por mucho que los habitantes de un país o una
región estén vacunados, si el coronavirus sigue expandiéndose aumentan
las probabilidades de que una mutación ponga en peligro la inmunidad o
agrave la condición del país frente al coronavirus.

Las
siguientes olas de la pandemia en el mundo desarrollado probablemente
no serán tan duras como las previas gracias a las vacunas, pero si la
eficacia de las vacunas y su adaptabilidad a nuevas cepas más agresivas y
más dinámicas no resultan, pondrán consta
ntemente a prueba el sistema.

Tal
vez sería mejor atacar el virus desde el error, desde el problema, ¿por
qué Chile teniendo un proceso tan amplio y tan rápido de vacunación no
tiene buenos resultados? Tenemos varias respuestas: estamos en invierno,
lo que facilita el contagio; tendencia a estar en lugares cerrados,
poca ventilación, medidas poco claras para la gente, medidas absolutas
de confinamiento que conviven con excepciones, entre otras cosas.

¿Por
qué no enseñar a convivir con el Covid-19?, el coronavirus nunca estará
en cero, y nos vacunaremos todos los años; primero: ¿cuál es la
mascarilla adecuada y certificada? Se estima que son solo algunas las
mascarillas adecuadas y costarían, cada una, unos $600; ya existen
estudios que demuestran que hay mascarillas que no cumplen con su
cometido, a eso hay que agregar que a veces están mal puestas, o se usan
de mala forma; la falta de lavado de manos y la falta de limpieza de
los lugares de trabajo y las ventilaciones naturales adecuadas
inexistentes, son factores que hacen una gran diferencia y rompen con el
esfuerzo de vacunación.

Hoy
ya tenemos un amplio grupo de individuos de muestra al cual se le puede
consultar ¿cómo se contagió?, ¿qué fue lo que hizo o no hizo?, como
base para establecer cómo actúan los chilenos y establecer una política
de gestión del riesgo frente al coronavirus. Es el momento de focalizar y
aprender del error, del problema, por cuanto debemos inten
tar vivir o convivir con el Covid-19.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS