Sabemos
que el Presidente ingresó al gobierno acompañado de sus aliados más
fieles, con quienes marchó en sus inicios en la política nacional, uno
de ellos es Giorgio Jackson actual Ministro Desarrollo Social y Familia
quien ha sido cuestionado por su gestión tanto en el cargo actual, como
en el que inició esta administración Ministro Secretario General de la
Presidencia, debía generar lazos con los parlamentarios para que los
proyectos presentados por el Gobierno tengan curso fructífero, esto no
prosperó, no fue fácil los recuerdos no eran buenos por sus ex colegas,
la arrogancia y la forma en que cuestionó permanentemente a toda la
clase política sintiéndose superior del punto de vista ético y moral
generar roces y un importante malestar transversal en el parlamento.
Luego de esto el Presidente trató de proteger a su amigo, designando
como Ministro de Desarrollo Social y Familia, ordenó el tablero para
proteger a su amigo, ya sabemos el final de la historia.
Hoy
está frente a una posible acusación constitucional por su gestión, su
liderazgo frente al Ministerio de Desarrollo Social y la forma
inapropiada con la que solicitaba a la Seremi de la regiòn
Metropolitana, han sido noticia durante semanas, incluso llevándolo a
una Comisión Investigadora en la Cámara de Diputados. Podríamos decir
que Jackson predica pero no practic recordemos su “autodonación”, en su
época de parlamentario se jactaba de donar la mitad de su dieta
parlamentaria, nunca nos dijo que era para su propio partido y apagar
sus lecciones incluso la propia, el Boomerang es más fuerte cuando uno
se sube a un pedestal a dar las soluciones a todos y se siente superior a
la mayoría. Las polémicas en estos 10 meses de lo que va de Gobierno,
han sido autogeneradas ¿Gobernar no era fácil? Al parecer era más
difícil de lo que ellos pensaban y claramente según todas las encuestas y
las cifras respecto a la gestión de este gobierno en materia social
económica y sanitaria han estado al debe.
Hoy
el presidente tiene una nueva encrucijada, seguir trabajando con sus
amigos no preparados para gobernar, o dar un nuevo rumbo entregando
profesionalismo y mayor responsabilidad a los cargos de designación
directa, ejemplos hay muchos ocurrió hace unos días con la salida de la
exministra de justicia, amiga cercana del Presidente, quién fue la
primera ministra de esta cartera en la historia de Chile, que no tenía
el título de abogado, un gustito particular del Presidente que ya
sabemos cómo terminó.
Hoy
toda la fuerza del gobierno y sus prioridades han estado en la defensa
corporativa de la mala gestión de sus autoridades, como por ejemplo el
caso de las ex ministras Siches, Ríos y Vega. El mantener a ciertas
personas, en cargos claves a nivel regional también es una forma de
ignorar y no escuchar las señales políticas de malestar ciudadano.
Esperemos
que el Presidente termine con su tozudez, que haya aprendido las
lecciones de los errores que cometió en estos 10 meses, aun hay tiempo
para enmendar algunos errores, que entre con fuerza al gobierno el
Socialismo Democrático para darle algo de credibilidad y certeza a un
país que tiene importantes desafíos en 2023 especialmente en materia
económica y así también fortalecer las relaciones internacionales que
han estado muy cuestionadas durante estos meses, necesitamos mayor
profesionalismo y experiencia en las personas designadas en las
diferentes cargos de la política internacional. Hay que evitar la mayor
cantidad de errores y lamentablemente hemos estado frente a muchos
autogoles y polémicas.