Con mucho pesar la noticia de la muerte de Daniela Gamboa, una guía turística en San Pedro de Atacama, recorrió el país. Han pasado varias semanas, pero el ataque de una jauría de perros que le provocó el fallecimiento a la joven sigue estando presente en las noticias. ¿Por qué? Porque en todo Chile tenemos la misma problemática que en Magallanes se ha agudizado en los últimos tiempos. Las jaurías de perros están amenazando a las personas y a la ganadería magallánica.
Es muy lamentable. La tenencia responsable es el conjunto de obligaciones que adquiere una persona o familia cuando decide adoptar una mascota. Su objetivo es asegurar la buena convivencia y el bienestar de los animales y las personas que viven junto a ellos, entre los que se debe incluir a los vecinos. Los principales aspectos ligados a la tenencia responsable son los cuidados veterinarios, el ambiente adecuado y el control de la reproducción. Además, para mantener una buena convivencia con los vecinos es esencial asumir ciertos hábitos con nuestras mascotas, como limpiar lo que ensucian y sacar a los perros con correa.
Solo así se podrán evitar conflictos y malos ratos para todos. Estos son algunos de los predicamentos que no se cumplen a cabalidad en Punta Arenas, ya que el aumento de la población de perros en las calles es considerable y esos mismos son los animales que provocan mordeduras, que incluso han llegado a colapsar el servicio de urgencia de hospitales y clínicas. Es hora de hacer algo, por el bien de todos y porque las mismas mascotas se merecen un trato adecuado.
Las mascotas que son abandonadas son las que terminan a la deriva en los campos y que se transforman en jaurías que atacan y matan al ganado magallánico. ¿Se ha fijado usted que en los alrededores de las ciudades de la Patagonia no hay estancias que tengan ganado ovino? No, porque los perros abandonados hacen de las suyas y atacan. Otro grave problema con la tenencia irresponsable son los caballos y vacas que deambulan por nuestras calles.