Jugando con el sueño de la casa propia… Otra aberración más…

No
les voy a creer nunca, pero nunca, que el costo de las casas subió por
los fletes, falta de materiales o por las excusas y razones que quieran
poner para justificar el cruel e inmisericorde negocio (eso es en
realidad), de acceso a la vivienda. Si cobras 50 millones (cifra a modo
de ejemplo), en ese monto ya consideraste materiales, mano de obra,
insumos varios y, lo más importante, en esos 50 ya estás obteniendo
ganancias (y muchas, muchas), porque para nadie es un secreto que acá,
sobre todo acá, nos “vuelan la cabeza” para adquirir o construir una
casa. El Estado de Chile ha subsidiado con creces (a costa mía, de usted
y de todos), esta verdadera industria y no ha escatimado recursos en
traspasar millonadas de millonadas a empresas que han lucrado (sé que le
suena la palabrita) con el anhelo de tener casa

propia. Otra cosa (y de bajeza total), es mentir y engañar a la gente
con promesas electorales que después no se cumplen (obviamente),
aprovechándose del sueño que todos tienen, pero como ya sabemos, para
obtener el voto se ofrece lo imposible y los incautos de siempre (por
necesidad, primero y luego por ingenuidad, después), vota por quienes le
alimentan los sueños y caen como niños en promesas que no se cumplen.
El estado, los Gobiernos Regionales, Comunales y todos los Servicios
adyacentes, debiesen poner todo su esfuerzo para facilitar, promover y
abaratar (sobre todo abaratar) el costo de las viviendas. Pero, como
usted ya sabe y se lo han repetido millones de veces, bajo la excusa de
que el “estado es un pésimo administrador y no sabe hacer negocios”, se
les abrió la puerta a las empresas privadas, hicieron desaparecer las
cooperativas (haga memoria: cuántos de nuestros padres adquirieron
viviendas dignas a través de cooperativas), y se dejó en “manos del
mercado” el sueño de todos los habitantes de un país y, si bien hubo
gobiernos que se preocuparon del déficit habitacional, otros y solo por
cumplir, entregaban casas que eran una vergüenza para la dignidad de
nuestros compatriotas y cayendo en una verdadera burla y bofetada a la
decencia, construyeron barrios y poblaciones sin condiciones de hacer
familia, sin seguridad, sin plazas y espacios comunitarios, sin pasajes y
calles espaciosas, sin aceras, en fin, casas para los “patipelaos” y
confórmense y no reclamen, sobre todo no reclamen… Nuestras casas, por
nuestro paisaje y condición climática, deben ser distintas a la de otros
territorios y esto no es un secreto para nadie, pero como se trata de
ganar, ganar y ganar a expensas de las carencias, se construyen casas y
departamentos como si fuéramos Iquique o cualquier otra ciudad y, bien
sabemos y más que saben estos pillines, no es lo mismo construir
poblaciones en donde no llueve nunca o sus “terribles temporales” son de
60 km/hora, un chiste, un soberano chiste… Ahora es el “metalcom” (creo
que se escribe así), no madera; ahora los techos vuelan producto de
nuestras brisas magallánicas, pero no invierten en asegurarlos como
corresponde porque en Iquique (disculpen los iquiqueños, es solo un
ejemplo), no hay viento y así, siguen aplicando criterios de
construcción iguales para todo el país… Hemos sido testigos de cómo las
paredes de los departamentos se llenan de hongos producto de la humedad;
ventanas y puertas sin el aislamiento necesario; hemos visto cómo se
llueven las casas; cómo canaletas no soportan el primer invierno y, lo
peor, siguen cobrando una salvajada por casas mal hechas, por
poblaciones indignas y se siguen burlando de todos nosotros… Punto
aparte los que no entramos en la ficha social y el sistema nos obliga a
endeudarnos con los bancos que por una casa de 50, te cobran 100 y el
negocio sigue y sigue y nadie pone freno ni control a esta industria que
gana millonadas a costa de todos y amparados por “papá fisco” que sigue
destinando dineros a manos llenas a los privados porque “no es posible
una constructora estatal ni menos cooperativas” y por lo mismo barrieron
con empresas estatales regalaron las carreteras (que pagamos con los
impuestos suyos y míos para luego concesionarlas y siguiendo con el
discursito de que el “Estado no sirve para nada”, y así regalaron agua,
luz, salud, educación y cuanto se imagine a los privados que no
invierten y siguen esperando que “papá fisco” mantenga el negocio del
siglo y usted, yo, todos, permitamos “el robo de cuello y corbata”
avalado y defendido sin la más mínima regulación porque no se puede
“atentar” contra la libertad económica y contra un sistema que sigue
privilegiando a unos pocos y cagándose a la mayoría. ¿Se da cuenta que
no es lo mismo por quien votar y que si usted le sigue entregando su
voto a los defensores del modelo, nunca progresaremos en equidad y
justicia? Para todos. Com
o siempre, un abrazo.

P.D.: menos para los que se aprovechan del sueño de los demás… Una vergüenza…

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