De
acuerdo con los resultados del Sondeo Percepciones juveniles a
expectativas a futuro presentado por el Injuv en febrero de este año, La
mayoría de los jóvenes consultados en todo el país, cree que en 5 años
el país estará mejor que ahora; que el sistema educativo y la salud,
también estará mejor en el futuro próximo. En cambio, este mismo
segmento, considera que no ocurrirá lo mismo en los temas referidos a
pobreza, delincuencia y desigualdad.
Siguiendo
con este resumen que se desprende del estudio señalado, aspectos como
la situación financiera, la salud mental y el medio ambiente, también
figuran entre aquellos intereses y preocupaciones que resaltan los
jóvenes consultados.
Como
se observa, existen temas bien definidos y específicos que sería muy
pertinente considerar, especialmente, entre quienes se encuentran en una
posición de toma de decisiones.
Pero
vamos más allá y, recordando el pasado 12 de agosto, fecha en que se
conmemoró el Día Internacional de la Juventud, resulta importante
dedicar al menos algunas líneas de este espacio, precisamente a comentar
algunos aspectos que los propios jóvenes han mencionado como
relevantes.
Por
si no nos ha quedado claro a los que tenemos varios años más y que hace
bastante tiempo que no calificamos en la categoría joven, no existe
ningún argumento serio o válido para no creer en los jóvenes como
capaces de encarar cualquier desafío posible que aparezca por delante.
Lo menciono porque, lamentablemente, todavía existe quienes pretenden
atribuir a la escasa edad o experiencia como una forma de invalidar el
trabajo y las motivaciones juveniles. Como si nadie hubiese atravesado
esta maravillosa etapa de la vida.
Lo
mismo podemos decir de los más entrado en años. Ser joven o mayor, qué
más da, unos y otros han demostrado ser perfectamente capaces y
completamente necesarios.
A
los jóvenes les debemos la pasión por ayudarnos a comprender por
ejemplo, la importancia del cuidado y protección de los recursos
naturales y del medio ambiente. Algo similar ha ocurrido con el respeto y
la puesta en práctica de la igualdad, la tolerancia y el rechazo a
todas las formas de discriminación e injusticias.
Ahora,
también es preciso decir que también ha sido un grupo de jóvenes que no
representó ni el respeto ni la tolerancia. Me refiero a los que
encabezaron las acciones vandálicas de octubre de 2019. Ahí
lamentablemente, pasaron por el lado de la solidaridad.
Creo
que, independiente a querer estar a la altura de una visión
progresista, no puede ni debe soslayarse los pilares fundamentales de la
sociedad y que pasan por la solidaridad bien entendida y aplicada o por
el respeto, no solo al medio ambiente sino a quienes lo integran, los
individuos en su esencia. La tolerancia bien aplicada, no solo al que
coincide en pensamiento o credo, también al que difiere y de ahí su real
valía.
El
desafío del sistema educativo también pasa por aportar las herramientas
necesarias que contribuyan a la promoción de jóvenes comprometidos con
sus territorios, líderes y con las habilidades necesarias para ser un
aporte valioso al desarrollo sostenible de las sociedades.
Como
docentes, tenemos una enorme responsabilidad en ese sentido y al mismo
tiempo, una gran oportunidad de influir positivamente en las comunidades
más jóvenes