Para algunos las redes sociales
son lo más democrático que hay. Pero hoy son muy usadas con diferentes
propósitos, y muchas veces con altas irresponsabilidades amparadas en
una constante cobardía que no es capaz de dar la cara. Lo vimos en las
recientes elecciones de noviembre y diciembre del año pasado. Si se
analiza la mayoría de los insultos y desprestigios que deambulan por las
redes de la Región de Magallanes y Antártica Chilena,
se podrán dar cuenta de que son perfiles falsos o bots. Y en ello hay
varios expertos, que no son capaces de dar la cara y decir las cosas de
frente. Generalmente son utilizadas para crear falsas informaciones que
incluso algunos medios irresponsablemente las han utilizado y las
transforman en noticias que nunca se han concretado. Qué mejor
ejemplo de ello ha sido la masificación de cambios políticos en
Magallanes que nunca se concretaron. ¡Miente, miente, que algo queda! En
el capítulo 4º del libro I de sus “Obras morales y de costumbres”, Plutarco la atribuye a Medion de Larisa, un ambiguo personaje que cinco siglos antes había sido consejero de Alejandro Magno. Ordenaba a sus secuaces que sembraran
confiadamente la calumnia, que mordieran con ella, diciéndoles que
cuando la gente hubiera curado su llaga, siempre quedaría la cicatriz.
Es vergonzoso que en medio de una crisis mundial, en vez de informar se
utilicen las redes sociales para crear desinformación. Con la crisis del Covid-19 muchos
han creado cuentas alternativas para opinar, lo hacen con un nombre
ficticio para poder opinar con toda libertad y desahogarse, y es una
persona,
no una cuenta falsa ni le están pagando. Las redes sociales son un
caldo de cultivo para quienes desean acosar a alguien, por la cercanía,
inmediatez y la facilidad de acceso entre sus usuarios. Ocultándose en
perfiles falsos, lo que les brinda el anonimato.