Hace
unas semanas hablábamos en estas mismas líneas sobre la conectividad de
los caminos y lo dificultoso que se nos hace el tener que depender
muchas veces de caminos ubicados en Argentina o de contar con barcazas
para poder comunicarnos con el resto de Chile.
Eso
quedó demostrado con la paralización de los camioneros que, con sólo
bloquear un lado del camino, nos generó grandes problemas en la zona.
Pero
también hay otra conectividad, que es la digital, tan necesaria en
estos tiempos porque sin internet o nuestro teléfono, prácticamente no
podemos vivir (aunque suene exagerado).
El
miércoles pasado hubo un corte de los servicios de una empresa en Punta
Arenas, lo que significó estar prácticamente incomunicados por bastante
rato. Algunos con más experiencia (por no decir más viejos), tuvieron
recuerdos de antaño, cuando las noticias, las telenovelas, los programas
y los diarios llegaban con desfase a la región, debido obviamente a la
lejanía que tenemos con el centro del país.
Pero
eso en el Siglo 21 no puede seguir ocurriendo y menos estar a merced de
que una compañía de telecomunicaciones tenga problemas y genere un
verdadero drama de comunicación en nuestra región. Es impresentable que
no esté conectada a la red FOA (Fibra Óptica Austral) porque ello
significa un respaldo para los usuarios del sistema.
Ello
demuestra también la vulnerabilidad del sistema porque si no es por
esta falla que tuvo el sistema en la región, nadie se entera que no
existía un respaldo de la red para estar preparados en caso de que –
justamente – fallara el sistema.
Como parlamentaria
del distrito, oficié a la Subsecretaría de Telecomunicaciones para que
la empresa explique a ciencia cierta, las reales causas de la falla y
que asegure por lo demás, que nunca más vamos a tener un episodio de
este tipo. También envié un oficio al Sernac para que este organismo
supervigile que se van a cumplir los pagos de compensaciones a personas
que se vieron afectadas por este problema.
No puede
ser gratuito la falla porque no se trató de algo fortuito, sino que
simplemente de una negligencia de una empresa que cobra por los
servicios a cada uno de los usuarios.
Pero
más allá de las sanciones o de que no vuelva a ocurrir un hecho similar
a este, debemos ser claros en que la conectividad con el resto del país
debe ser en todo sentido y que el Estado asegure que las empresas que
prestan servicios en nuestra región cumplan estándares más altos en
cuanto a respaldo de sus líneas. No es lo mismo que se corte el internet
en el centro del país (para no decir en Santiago) que ocurra en Punta Arenas, Porvenir o Natales.
Es mucho más complicado el obtener una rápida solución más al norte de Chile que en nuestra zona.
Por
eso soy tajante en decir que la conectividad con Magallanes no es del
todo fiable cuando ocurren este tipo de situaciones y por ello debemos
ser inflexibles en la búsqueda de soluciones, fiscalizando y asegurarnos
de que un nuevo corte como el del miércoles pasado, no volverá a
ocurrir.