La contrareforma

Con
el voto unánime de los senadores, la Sala del Senado aprobó en general
el proyecto de ley miscelánea de educación, que entre otras medidas
posterga hasta el 2024 la entrada en vigencia de algunos Servicios
Locales, entre otros, el de Magallanes, lo que importa que de las 302
comunas no más de sesenta concluirían el traspaso durante este Gobierno,
porque faltarían por implementar cincuenta y nueve de los setenta y
dos Servicios Locales, a los cuales se sumarían los que se traspasen el
2024. Lo cierto es que esto importa que el Gobierno elude el bulto de
la educación y desconoce a su creatura, dado que el propio
ministro
de Educación, se encargó de aclarar que el resto de los Servicios
Locales se desplazan para el año 2029. O sea, el Gobierno se
desentiende de su obra, porque el proceso quedaría entregado a los
próximos Gobiernos, y por cierto nada asegura que éstos no tengan al
menos la tentación de promover nuevas prórrogas. Ante esta
incertidumbre los distintos estamentos que componen las comunidades
educativas y los trabajadores de la educación de Magallanes, tienen el
legítimo derecho de decir ¡
Exigimos una explicación!,

¿Por qué nosotros?

En
efecto, si existe consenso que los Servicios Locales, han sido una
experiencia fallida es hora que el Congreso asuma su responsabilidad por
una legislación de mala calidad, por una experiencia fallida, que
habiendo sido propuesta por el ejecutivo de la época y un proyecto
emblemático de la Administración Bachelet II, hoy ante el fracaso, se
encuentra huérfano, no tiene padres ni ejecutores responsables.

Postergar
la implementación de los Servicios Locales para el 2029, importa que
este Gobierno, abandona la reforma, la dilata y en tales circunstancias
lo justo para la Región de Magallanes, es que se hubiera aprobado una
prórroga general hasta el año 2029, y no que nuestra región se sume a la
fila de los sacrificados conejillos de indias. Nuestros
parlamentarios regionales no han reflexionado sobre la magnitud de la
crisis, no se han involucrado en el proceso de desmunicipalización, no
se han dado el tiempo de repensar el sistema de educación pública, cuya
creación e implementación ya no será la obra de éste Gobierno, y que por
cierto, no se puede limitar a este proyecto, a sus limitados alcances,
sin asumir que la crisis es generalizada y más profunda, que amerita una
contrareforma y tener el valor de asumir que esta desmunicipalización
fracasó. En este escenario, una propuesta que anuncie que el traspaso
concluirá el 2029 es eludir la resp
onsabilidad.

La
responsabilidad no ha sido de la pandemia, ésta no justifica la
prórroga del modelito, la suspensión de la evaluación docente, ni
resulta razonable achacar la responsabilidad al pasado Gobierno, por su
supuesta falta de compromiso, lo cierto es que el cronograma no ha sido
su responsabilidad, el financiamiento no se disminuyó, ni su supuesta
falta de compromiso explica la crisis.

Los senadores y diputados de la Región de Magallanes,
antes de aprobar la prórroga tenían el imperativo de ser más rigurosos y
exigentes con un proceso que compromete a más de dos mil trabajadores
de la educación en toda la región, las malas experiencias no se corrigen
dilatándolas, sino que perfeccionándolas en su origen, reconociendo que
se requiere una auténtica contrareforma, que no dilate, sino que se
cuestione el problema de fondo – el financiamiento- y la regulación de
un sistema público acorde con el proceso de regionalización, y no con un
Servicio Local de Educación, que hasta el momento
es decorativo y que falto de atribuciones sólo vino a engalanar la ya abultada burocracia local.

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