En
una reciente entrevista Agustín Squella, quien nos recibió a los
alumnos del primer año de derecho en la Universidad de Chile, sede
Valparaíso, en su cátedra de Introducción al Derecho y nos despidió con
sus clases en Filosofía del Derecho, se refirió a la desmesura y de
cómo esta se había instalado en Chile, en la derecha y en la izquierda,
en unos y otros con oportunismo o de mala fe, para intimidar con los
peligros del rebrote de la violencia y de guerra civil y en los otros
para comparar la respuesta institucional de este Gobierno con la
dictadura. Quizá lo más relevante es que nos advierte que ambas son
distorsiones de la realidad, porque a pesar de sus insuficiencias
vivimos en democracia y quienes piensan la contrario es porque no
conocieron ni vivieron la dictadura. A su vez, la ola de violencia y
protestas de octubre de 2019, no constituye una amenaza a la democracia,
es un fenómeno de la sociedad chilena, una protesta a nuestras
condiciones de vida pero no asolan los tanques del Ejército Rojo.
Agustín
Squella, es un reconocido académico del derecho, que ha formado e
influido en generaciones de estudiantes, que marcó a nuestra generación
en el respeto por el derecho y la importancia de observar y reconocer
sus normas aunque nos desagraden. Consecuente con sus enseñanzas ha
hecho sentir su voz para que se cumpla la exigencia de los dos tercios
en la aprobación de las normas constitucionales, aún cuando estime
excesivo este quórum, una demostración que la desmesura debe evitarse
también en la Convención Constituyente. y que los acuerdos se adoptan
para cumplirse.
A
nivel regional también abundan quienes cultivan la desmesura de
izquierda y de derecha , lo cierto es que la nueva Constitución cambiará
al país y será mejor que el que hemos vivido si hacemos un esfuerzo por
cultivar algo de tolerancia e impedir que la desmesura no termine por
imponerse en el plano del discurso oportunista y falto de moderación.