En estos más de 10 años
trabajando en educación, en cada rol que he ejercido (profesora, equipo
directivo o mi rol actual en Enseña Chile), ha llegado un minuto de
frustración de no saber cómo seguir. Siempre hay espacio para la duda,
donde comienzo a sentir que el desafío es demasiado grande y que hay
solución aparente. En cada uno de esos momentos, la respuesta para
avanzar y reconectar con el propósito, la he encontrado en otros: mis
colegas docentes, equipo directivo, familia, la comunidad educativa,
empresas, apoyos del gobierno, fundaciones y organizaciones de la
sociedad civil. Esto sólo me ha reafirmado la necesidad de que lo
colectivo se fortalezca. Porque si queremos reducir la brecha
educacional y realmente cambiar la trayectoria de las y los estudiantes,
pensar que lo haremos solos es imposible.
Y
como fundación también lo hemos aprendido. Por lo mismo, buscamos
espacios para generar colaboración con otros. Hace unos meses somos
parte de Efecto Colectivo, una iniciativa de Fundación Reimagina con el
apoyo de BHP Foundation y el patrocinio del Ministerio de Educación y la
Unesco. Ésta agrupa a más de 20 organizaciones unidas para transformar
el sistema educativo, reuniendo a diversos actores del mundo público,
privado y la sociedad civil. Esta oportunidad nos entusiasma
profundamente, porque, desde los inicios de Enseña Chile, nuestra gran
apuesta justamente ha sido el liderazgo colectivo. Tal como demuestra la
evidencia sobre los territorios que sí han logrado mover la aguja en
educación, estamos convencidos de que se requiere una red de agentes de
cambio que desde las distintas esferas se unan en torno a este propósito
común.
Hoy
trabajamos en casi todas las regiones del país y lo hemos logrado porque
existen socios, organizaciones, DAEM y Servicios Locales de Educación
con los que hemos construido un tejido de trabajo centrado en las y los
estudiantes. Un ejemplo de esto es el trabajo realizado en San Pedro de
Atacama, que, junto con docentes, directivos, equipo de educación
municipal, empresa local y distintos actores, hemos levantado
necesidades y desarrollado iniciativas que potencien las capacidades de
las comunidades educativas de la zona. El resultado de esto es mayor
impacto y sostenibilidad en el tiempo. Hoy nos sumamos a la invitación
que se hace desde Efecto Colectivo: partir desde los estudiantes, sus
comunidades y contexto para pensar y construir soluciones conjuntas. Y
éste es el desafío en el cual esperamos seguir aportando con compromiso y
responsabilidad para continuar construyendo una red capaz y unida por
un propósito común: movilizar los aprendizajes y la motivación de las y
los estudiantes del país.