Hay
temas que cada cierto tiempo conviene recordarlos y abordarlos porque
quizás el día a día, no nos permite sacarlos a colación con la prontitud
que uno necesita o que quizás, le gustaría.
El
tema de las energías renovables no convencionales es un desafío a nivel
país y que va más allá de un Gobierno de turno porque simplemente debe
ser una política de Estado. Al igual que los temas de relaciones
exteriores, este debe ser una prioridad para cualquier coalición que
llegue a la Moneda.
En
el año 2013, el Gobierno propuso que para el año 2025, el 20% de la
matriz energética debe tener como fuente de origen las energías
renovables no convencionales. En dicha época, el mandato de turno era el
del Presidente Sebastián Piñera; posteriormente asumió otra coalición,
encabezada por la Presidenta Michelle Bachelet y se siguió avanzando de
igual manera en la materia.
Lo
importante que, al día de hoy, esa cifra ha sido superada con creces,
llegando casi al 25% de la matriz energética que es alimentada a través
de las ERNC. El desafío de las autoridades del Ministerio de Energía es
que al año 2025, la mitad de las centrales termoeléctricas, estén
reconvertidas o simplemente no funcionado lo que permitiría cumplir la
meta al 2050 de lograr la carbono neutralidad tan soñada.
Quizás
en nuestra región no lo percibimos de gran forma, pero la crisis
hídrica por falta de lluvias que se vive en la zona central de Chile es
enorme porque no solamente está afectando los cultivos de diversas
tierras que nos proveen a gran parte del país, sino que también está
generando que no se produzca la energía hídrica para alimentar las
centrales.
Es
más, el Gobierno evaluó reabrir algunas centrales termoeléctricas ya
cerradas debido al grave problema de entrega de suministro eléctrico que
está viviendo la zona central de país. Todo ello motivado por el cambio
climático que estamos viviendo y que, en nuestra zona, tampoco estamos
ajenos, aunque con otro tipo de situaciones.
Como
autoridades tenemos la obligación de potenciar la generación de
proyectos de energías renovables no convencionales porque tenemos
condiciones en muchos lugares de Chile para crear las condiciones a
través de la captación de energía solar o eólica. Hay que ver la forma
de buscar la inversión necesaria para que dichos proyectos lleguen a
Chile y apoyarlos con la mayor fuerza.
Ello también implicaría generar mano de obra local y empleos, que por estos días es muy importante para la economía del país.
También
tenemos la responsabilidad de dar la celeridad necesaria a cada
iniciativa, que obviamente cumpla con todas las normas chilenas, pero
dejando de lado mucha burocracia que termina espantando la inversión
tanto nacional como extranjera. No se trata de que nos transformemos en
un buzón pero que sí que las resoluciones sean entregadas con la mayor
rapidez posible.
Tenemos
mucho en que trabajar para el futuro, porque tal como lo he dicho en
varias ocasiones en estas líneas, todo lo que proyectemos ahora, se lo
dejaremos como herencia a nuestras futuras generaciones y eso si que
debe ser una preocupación todos nosotros.