La enseñanza al interior del aula de clases

El
aula es el medio fundamental donde el docente despliega sus recursos
personales y didácticos para cumplir con su labor. Y como toda relación
humana, posee características que le imprimen un sello y dinámica
particular. No obstante, la relación profesor-alumno en el aula presenta
algunas disposiciones que la hacen especialmente diferente de cualquier
otra interpersonal: esta relación y el alumno no se establece sobre la
base de simpatía mutua, afinidad de caracteres o de intereses comunes.
Más bien, se funda en una cierta “obligación”: están ahí sin consulta
previa lo cual genera expectativas mutuas. Es una relación que se
establece entre personas de diferente edad y grado de madurez. A la
intensidad e inestabilidad de las reacciones y motivaciones de los
alumnos, el profesor debe responder con paciencia, imparcialidad y
madurez. La relación entre profesores y alumnos es una relación
interpersonal, pero no de amistad, porque la relación amistosa se
establece conociéndose mutuamente. Lo importante es que ambos actores
del proceso educativo puedan convivir con respeto y comunicación fluida,
dos condiciones fundamentales para vivir en armonía, porque esta
relación se producirá de manera favorable en la medida en que entre
ellos fluya una comunicación efectiva recíproca, con diálogo y
participación de los estudiantes. Cuando el alumno logra expresar una
idea de modo que otros puedan comprenderla es cuando él mismo la
aprende. La comunicación permite esa interacción entre ambos, si esta se
logra de manera eficaz, se genera una acción en común, estableciendo
una relación de intereses tanto cognoscitivos, sociales y emocionales,
lo que facilita la comprensión del mensaje que quiere transmitir el
profesor y esto lleva a los alumnos a la convicción de que lo aprendido
en su clase tiene sentido y provecho para su vida.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS