La ¿ética? Política vs. cocinas… los “máster-chef” millenians…

Definitivamente hay quienes no han entendido nada, absolutamente nada. Pareciera cosa sacada del absurdo, de la insensatez pura y, cuando la mayoría esperábamos que los arreglos, acuerdos, “cocinas” ya habían sido cerradas, volvieron a aparecer en gloria y majestad y esta vez con nuevos cocineros, con tenidas inmaculadas, gorros llamativos y con sus cuchillos más que afilados para repartirse el trozo de carne… Díganme una cosa: ¿qué es lo que cuesta tanto entender? ¿No bastó el clamor nacional iniciado en octubre pasado, no fueron más que suficientes las marchas de miles y miles? ¿No se dieron cuenta, acaso, que en dichas marchas florecidas en toda la Patria no había ni una %&#$ bandera de partidos políticos, no se dieron cuenta de ese pequeño detallito? Vienen ahora como si nada intentando “arreglines”, pactos, sub-pactos: que yo me omito, pero ustedes me apoyan en este otro sector; que yo bajo mi candidato, pero ustedes apoyan al mío; que yo propongo a éste, pero ustedes bajen al otro, en fin, las mismas prácticas que dan cuenta de conglomerados políticos que, olvidadizos, intentan repetir lo de siempre, los mismos, los eternos… Argumentan a su favor la ética, pero no tienen asco en admitir en sus filas a quienes se cambian de tienda política como quien lo hace con una prenda de vestir; proclaman su transparencia y decisiones colectivas, pero cambian de presidente y nadie sabe quién votó, cuál fue el padrón y cómo se llevaron a efecto esas singulares elecciones que ningún medio informativo conoció; establecen diálogos, pero al mismo momento están inscribiendo sus listas en el Servel, en fin, una sarta de actitudes que poco y nada tienen que ver con la ética… Nos presentan como gran signo de “generosidad” que abren sus cupos para incorporar a los independientes, cuando en realidad lo que queremos es que agilicen la normativa para que el mundo independiente participe en iguales condiciones electorales que los partidos políticos, no queremos las migajas de su cena, no queremos que ustedes sigan comiendo el filete mientras los demás roemos los huesos, no queremos que ustedes se sientan dueños de un asado al que no fueron convocados y al que no aportaron ni el hielo para las piscolas: no sean tan caras %$#& (duras)… No, estimados, el asado no lo organizaron ustedes, no vengan otra vez con la patudez de sacar de la cocina a los verdaderos actores que son la gente, el pueblo, aquellos que desde octubre les están diciendo que no quieren nada con ustedes y sus acomodos… Realmente de no creer, resultaron más tercos (por no caer en la grosería) que el ministro Figueroa que, como mono porfiado, parece no entender que el año escolar ya no es posible realizarlo en las condiciones de antaño y, que como el ministro, ustedes están más solo que dedo… No me vengan a hablar de ética cuando los mismos cuchillos que servían para el asado los ocupan para destriparse entre ustedes, no me vengan con el cuento del “mejor compañero del curso” o del “empleado del mes”… Los que se autoproclamaron como los nuevos héroes de la política chilena están dando el “mismo jugo” que los de siempre y no me vengan ahora con eso de “¿te vas a poner la capa?” porque de salvadores y renovadores solo les queda el discurso que ya la gente, en buena hora, no les compra… ¿Ética?, ¡pufffff!, a otro perro con ese hueso… Ya conocimos su ética con el acuerdo de noviembre… Para todos, como siempre, un abrazo. Yo APRUEBO.
P.D.: Menos para estos cocineros millenians que se creen unos verdaderos máster-chef.

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