“No habrá tercer proceso constitucional”. Al menos por HOY. Eso dijeron con fuerza todos los partidos de gobierno que están por la opción En Contra para el plebiscito del 17 de diciembre. Una medida netamente electoral, situada en la coyuntura y que no grafica un compromiso profundo con el bienestar del país.
¿Les creemos? Por supuesto que no. Hace menos de un mes, hay ocho declaraciones, todas en el registro de prensa, de las figuras que firmaron ese compromiso advirtiendo que después del 17 de diciembre el dilema constitucional seguirá presente, con movilización desde las calles y más encima, con asamblea constituyente. Otros, “más moderados”, advierten que seguirán con la disputa constitucional en el Congreso.
La élite política de izquierda no va a cambiar de un día para otro. Si se vota En Contra, el cambio a la constitución, como ellos querían, rechazada por la gran mayoría de los chilenos, será una consigna de campaña para las elecciones parlamentarias, regionales, municipales que nos quedan. Mientras intentan cambiarla con sus mayorías en el parlamento.
Para mí el tema es simple: si se vota A Favor, se acaba esta cuestión. Y se acaba porque vamos a tener una Constitución en democracia, que perfectamente puede ser reformada en algunos artículos. Además, terminamos con cuatro años de inestabilidad e incertidumbre, polarización, que ya no da para más.
Lo único que se pide, es que no nos mientan con declaraciones respecto a que, si se vota En Contra, se acaba el proceso. Porque mientras lo afirman, sus actos, sus señales, son otras.
Esta semana además tuvimos el sinceramiento del Gobierno en la campaña. No es un misterio que están En Contra si hace un año aprobaron e hicieron campaña por la propuesta de la fallida convención.
Lo lamentable es que también lo hacen mintiendo: la Ministra Orellana, que acostumbra a emplazar a quien piensa distinto al gobierno, dijo que la propuesta pondría trabas a la ley papito corazón. Algo falso cuando uno lee el texto, encuentra las disposiciones transitorias y entiende que esas platas para el pago de pensión alimenticia nunca pasan por el Estado, sino por la justicia.
O el mismo Presidente Boric, que este miércoles dijo que “las mujeres no retrocedan en sus derechos”. ¿Sabrá el Presidente Boric que la constitución que él y sus partidos defienden solo nombra UNA VEZ a la mujer y la propuesta 16 veces? Igual salario, igual paga, conciliación de cuidados y vida familiar, sala cuna universal, defensoría de las víctimas, acceso a cargos de representación popular ¿son retrocesos? Porque si se refiere a la ley de aborto en tres causales decimos de inmediato que la disposición transitoria segunda número uno y el propio fallo del TC, no deroga la ley de aborto en tres causales si se aprueba la nueva Constitución. Es más, tiene el mismo escenario del que cuenta hoy. Por favor, no más mentiras y honestidad.