La
frustración está relacionada con el desagrado o displacer, y son todas
las emociones y sentimientos negativos que experimentan las personas
cuando una expectativa (deseos, proyectos, sueños, etc.) no se cumple o
cuando no se recibe lo que se esperaba. Estas emociones o sentimientos
pueden ser: ira, tristeza, ansiedad, apatía, etc. Dicho de otra forma:
una persona frustrada es una persona infeliz.
La
frustración como tal tiene un carácter relativo, puesto que a algunas
personas les causa frustración una situación y en cambio a otras no. Por
ejemplo: un joven que anhela ser profesional, el hecho de no poder
ingresar a la universidad le puede provocar un alto nivel de
frustración. Sin embargo, otro joven cuyo gran sueño es trabajar apenas
finalice la enseñanza media, no se sentirá frustrado si no prosigue
estudios universitarios, porque las expectativas de ambos adolescentes
son muy diferentes.
Las
causas externas de la frustración implican condiciones que están fuera
del control del sujeto, por ejemplo: una aglomeración de tránsito, que
impide que la persona llegue a tiempo al trabajo. En cambio, las fuentes
internas de frustración son factores que están dentro del individuo.
Así, por ejemplo: un joven que está estudiando alguna carrera
relacionada con los números y su mayor debilidad está precisamente en el
aprendizaje de las matemáticas. La fuente de la frustración está
principalmente en él y en la carrera que eligió. Por eso es muy
importante optar por estudiar algo que sea acorde con las habilidades,
competencias o fortalezas que la persona posee.
Existen algunas formas de superar la frustración y son las siguientes:
–
Reconozca la experiencia asociada a la frustración. Sea capaz de
asimilar que está experimentando una situación frustrante y acepte que
es transitoria. Dígase frases como las siguientes: “Otras personas han
pasado por la misma situación y han podido superarla’’. ‘’Este estado es
transitorio, así que esta situación pasará’’, etc.
–
Identifique el motivo de su frustración. Para encontrar la raíz de su
situación actual, pregúntese ¿cuál es la verdadera causa que provoca que
me sienta frustrado en estos momentos?,
–
Establezca objetivos específicos y realistas. Puesto que muchas veces
la frustración está asociada a expectativas muy altas, estructuras
rígidas o incluso al perfeccionismo.
– Solicite una opinión externa. Comparta con alguna persona de su confianza
aquello que le molesta, perturba o detiene. Cree un espacio de diálogo y
solicítele una opinión a su interlocutor desde su posición como un
observador a externo: ¿Cómo ve su situación actual desde afuera? ¿Qué
factores puede observar que usted no ha sido capaz de tomar en cuenta
por estar inmerso en la situación? ¿Qué no ha intentado hacer aún que le
podría ayudar?
Una
vez que haya determinado el origen de su frustración, analizado su
estado actual desde múltiples perspectivas, establecido objetivos
realistas y específicos: Implemente un plan de desarrollo personal que
le permita superar aquellos factores que están en su persona y que son
fuentes de frustración.