Los
procesos en historia son complejos y multidimensionales, de una u otra
forma la ocurrencia de hechos y recopilación de datos hacen necesario,
para quienes cultivan seriamente la disciplina, analizar estos procesos
con la distancia del tiempo.
Sin
embargo, a pesar que es complejo y se requiere una alta capacidad
técnica y profesional, no es para nadie un misterio que estamos viviendo
un proceso histórico enmarcado en la actual pandemia que está en
desarrollo y que, aun en medio de este acontecimiento, ya nos puede
entregar algunos elementos que son posibles de analizar y proyectar
resultados en el presente.
Esto
para algunos historiadores viene a ser parte del estudio de “la
historia del presente”, la cual muchas veces bordea con la crónica y que
evidentemente tiene limitaciones, en especifico en la conclusión del
impacto del proceso, pero por otro lado va generando importante material
en fuentes de análisis, autoridades documentales y subprocesos que de
una u otra forma van orientando futuras investigaciones.
Es
de esta manera que la pandemia del Covid-19 puede ser analizada dentro
de la coyuntura de las políticas públicas y el acción de las personas,
las cuales no siempre van acorde a los acontecimientos y que
necesariamente se pueden ir trazando elementos que son fundamentales
para futuros análisis y casos comparativos. Es en este sentido que
podemos encontrar múltiples ejemplos que muestran una separación entre
las medidas (normas, decretos, leyes) versus comportamiento y
cumplimiento de estas, esto va generando problemas nuevos y dinámicas
que pueden estar alejadas de todo plan de acción elaborado.
De
igual manera los diferentes elementos técnicos nos pueden llevar a un
análisis en torno a la historia de la ciencia, como estas dinámicas van
generando necesariamente cambios en las instituciones y la sociedad,
implicando muchas veces cambios en las variantes tiempo en la toma de
decisiones y por ende generación de dinámicas distintas en los procesos
que pueden conllevar comprender los cambios en el sistema internacional y
los diferentes hechos que se están produciendo.
Ejemplo
de este último punto es lo acontecido con los ventiladores mecánicos y
las compras del Estado español, en donde han sido retenido en Holanda y
Turquía, esto al ser definidos como equipamiento crítico ante la actual
situación. Este hecho nos muestra cómo el sistema internacional sigue
siendo anárquico, multipolar y que las instituciones que hemos conocido
en los últimos 70 años entran en jaque ante el pragmatismo,
evidentemente acá la lectura de los procesos plantea una nueva serie de
preguntas en torno a la valides del actual sistema, los intereses
contrapuestos de los estados y la configuración del nuevo balance de
poder tras la actual crisis en desarrollo.
Esto
nos puede aventurar una serie de respuestas, las cuales sobre la
marcha, nos lleva a una serie de conclusiones transitorias que pueden
ser analizadas desde la perspectiva de la historia de las ideas y la
historia política, pues es desde este acontecer dinámico, diverso y
complejo es que nuestras autoridades han mencionado “la guerra por los
ventiladores mecánicos”, conllevando a una serie de acciones en donde la
visión estratégica y de prospectiva son claves para dilucidar el futuro
de procesos que son realmente complejos y cuyos impactos nos llevaran,
dentro de las diversas posibilidades, al estudio de futuros tratados o
reestudio de algunos existentes, volviendo al trágico caso español un
historiador señalaba “por menos fue Lepanto”, aludiendo a la batalla
clave del cristianismo occidental.
Es
un momento clave, las visiones pueden ser múltiples, pero sin lugar a
dudas el estudio del proceso debe tener a la luz las futuras
investigaciones multidisciplinarias y que nos permitan a las próximas
generaciones explicar y recordar como una pandemia nuevamente cambio el
mundo.