El 21 de octubre de este año se van a cumplir 500 años de la proeza inconclusa de Fernando de Magallanes y resuelta por Juan Sebastián de Elcano para confirmar lo que se desconocía en 1520 sobre la redondez de la Tierra y que no era plana como se afirmaba en la Europa medieval, aunque ya en tiempos de Pitágoras y Aristóteles, en la antigua Grecia, aparecieron los primeros mapas esféricos. En día viernes, Magallanes y sus marineros llegaron a la boca oriental del Estrecho que hoy lleva su nombre y que denominó de “Todos los Santos”, en homenaje a la fiesta religiosa, al ingresar el 1 de noviembre. Magallanes, de origen portugués, hombre rechoncho, de estatura baja y cojo, al ser herido en una pierna en una batalla en Singapur y con 38 años, se dio a la mar desde España con rumbo suroeste hasta encontrar el paso bioceánico. El cronista de la excursión fue el italiano Antonio Pigafetta, siendo uno de los 18 marineros que sobrevivieron de la expedición de Magallanes. En su ruta por el Pacífico, Magallanes llega al archipiélago de Las Filipinas, densamente poblado por aborígenes y rico en especias y oro. En la isla Mactán, el capitán general, encontró la muerte en una refriega con los naturales. Fue herido con una pedrada y rematado por un lanzazo, falleciendo el 27 de abril de 1521. El piloto contramaestre, Juan Sebastián de Elcano, continúa al mando de la expedición y se convierte en el primero en dar la vuelta al mundo, llegando al puerto de Sanlúcar de Barrameda el 6 de septiembre de 1522, en la nave “Victoria”, con sólo 18 hombres. Ésta es una epopeya digna de destacar y conmemorar, por eso a sólo dos años de la magna celebración de los 500 años, es toda la Región de Magallanes la que debe prepararse para una grandiosa fiesta.