Las radios de Chile, agrupadas en Archi, y los canales de televisión a través
de Anatel salieron al paso de las nefastas declaraciones del
presidenciable Daniel Jadue acerca de su idea de la Ley de Medios y el
control que quiere ejercer sobre ellos. Los diarios, las radios y los
canales de televisión
han escrito parte de la historia de nuestro país y todos,
independientes de su línea editorial se merecen el absoluto respeto,
porque entregan información, opinión y pluralidad. La opinión en Chile
debe ser libre e informada. La libertad de expresión es fundamental
dentro de una democracia. La idea de Jadue del control de medios es
atemorizante, porque no se pueden acallar opiniones trasgrediendo las
normas vigentes, o acaso, ¿además quiere una nueva Constitución
acomodada a su antojo? No podemos vivir bajo el arbitrio de una
dictadura disfrazada
de democracia y menos ejercer un control sobre lo que queremos ver,
leer o escuchar. Por eso es bueno que la mayoría de los medios de
comunicación del país hayan salido a reaccionar fuertemente con esta
retrógrada idea de Jadue. Es bueno que los medios de comunicación de
nuestro país reiteren el compromiso con la libertad de expresión, así
como con la pluralidad y multipropiedad de los medios de comunicación.
Los chilenos tenemos derecho a una
opinión libre e informada. El error más grande que ha cometido Jadue es
su ataque a la libertad de prensa y es muy probable que le termine por
pasar la cuenta. Los contenidos de los medios no los puede decidir el
Estado. La coartación a nuestras
libertades vienen de la mano de un presidenciable que ha errado el
camino, Jadue quiere matar la libertad de expresión y eso los medios no
lo podemos aceptar. No nos subordinaremos ante usted. Hay que lograr la
independencia de los medios de comunicación y la idea de Jadue es
totalmente contraria. Independiente de cualquier ideología es
absolutamente respetable que cada medio tenga su línea editorial, con
absoluto pluralismo. Incluso las radios comunitarias del país también
señalan que la idea de Jadue es un atentado a la democracia. No hay nada
más autoritario que una autoridad de turno nos diga lo que podemos
leer, escuchar o ver. Con eso se equivocó Daniel Jadue, los medios somos
libres de pensar y opinar.