Diego
Ibáñez declaró que las manzanas podridas tienen que salir del Gobierno.
Dicen que la manzana podrida hecha a perder todo el canasto. Pero la
pregunta importante a responder siempre será ¿el problema se acaba con
sacar la manzana podrida? Muchas veces la pudrición se expande sin que
podamos observar su propagación. El problema entonces por un lado será
que este mal tiene la capacidad de diseminarse sin que podamos darnos
cuenta a tiempo y, por otro, que quien se lleva el cajón con frutas y
descubre la pudrición tendrá una evaluación negativa y de ahí en
adelante dudas sobre lo que está escogiendo. De esta forma, no basta con
sacar la manzana podrida, hay que dar garantías que no volverá a pasar y
para ello hay que tomar las medidas adecuadas.
Por
la boca muere el pez, plantea el refrán. A menos de un año, el ministro
(de Desarrollo Social y Familia, Giorgio) Jackson, debe estar tragando
sus palabras, en relación a la superioridad moral de su generación
frente a anteriores gobernantes. La forma de abordar el conflicto por
parte de RD, evadiendo, minimizando y relativizando, está muy lejos por
cierto de esa supuesta superioridad moral. La verdad es que no hay
generación que se escape, lamentablemente, al flagelo de la corrupción,
pero nadie que haya usado esos argumentos había caído tan rápido. Todas
las corrientes políticas tienen tejado de vidrio; sin embargo, este
gobierno y esta generación hoy tiene la oportunidad, donde otras no
avanzaron, de generar las medidas para que estos hechos no vuelvan a
repetirse. Ese es el desafío, esa debe ser la forma de reivindicarse.
El
caso de corrupción dentro del Minvu ha complicado fuertemente al
Gobierno debido al discurso instalado y el momento en que se produce.
Tener las manos limpias es quizás el único soporte ideológico no
cuestionado que le quedaba al Gobierno y este caso provoca una mancha
que debe ser eliminada con pulcritud y esmero. Sigo creyendo que el
Gobierno y en especial el Presidente Boric son probos y cómo actúen e
intervengan en este caso validará ese estatus. La salida inmediata del
seremi y la posterior responsabilidad política al remover la
subsecretaria son señales positivas, pero insuficientes. Se debe
investigar y transparentar otros traspasos dudosos, acción que debe
hacerse con prioridad y urgencia, para luego proponer las medidas
requeridas para que situaciones similares no vuelvan a suceder. La
corrupción debe perseguirse y erradicarse del Estado, caiga quien caiga
como ha asegurado el Presidente.
Nunca
el momento de descubrir posibles delitos como tráfico de influencias,
malversación de caudales públicos y fraude al fisco son apropiados para
un Gobierno; sin embargo, el caso de Democracia Viva genera un ambiente
negativo en medio de la discusión de la Reforma Tributaria, entregando
un argumento en contra en torno al uso efectivo de los recursos del
Estado. Lo anterior se suma a la negativa de las organizaciones
gremiales, haciendo muy probable el fracaso de poder contar con los 2/3
de los votos en el Senado para tramitar la reforma. De esta forma el
proyecto clave para implementar el programa del Presidente Boric deberá
esperar hasta marzo de 2024, para volver a ser presentado y con ello la
posibilidad de abordar problemas sociales urgentes. El caso de
Democracia Viva ha terminado por sabotear gravemente la agenda de su
gobierno.
Por
el bien de Chile, las instituciones del Estado y la democracia del país
es necesario que con celeridad se trasparente y regule el rol y
participación de las fundaciones en el quehacer del Estado. Y desde el
punto de vista de la probidad esperamos que, como declaró el ministro
Montes, “esto no ha terminado, esto está empezando”.