En esta oportunidad hablare someramente acerca de una de las figuras retóricas (forma de expresarse de manera adecuada para lograr la persuasión del destinatario) de la mayor importancia. Estamos hablando del desplazamiento del significado entre dos términos, con una finalidad de carácter estético para reforzar una idea. Su origen se encuentra en la Poética y la Retórica de Aristóteles. Uno de sus maestros Platón, utilizo la metáfora, hay varias que me gustan: “La opinión es el punto medio entre el conocimiento y la ignorancia”; “La medida del hombre reside en como obra con el poder”; “Hay tres clases de hombres, los amantes de la sabiduría, los amantes del honor y los amantes de la ganancia”; Es difícil distinguir los contornos de la sombra de la mentira”.
La metáfora la encontramos en todos los campos del conocimiento, responde a convenciones dadas por la cultura para reafirmar una idea, forman parte del lenguaje, para criticar, comparar o hacer alegorías. (Representación que pretende dar una cierta imagen a algo que no la tiene)
En la literatura ha sido utilizada con gran ingenio. “Amor y deseo son dos cosas diferentes, no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama”; “Señor, las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres, pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias”. Miguel de Cervantes en Don Quijote de la Mancha. En la literatura encontramos un tapiz formidable de metáforas. “En realidad no le importaba la muerte, sino la vida, y por eso la sensación que experimentó cuando pronunciaron la sentencia no fue una sensación de miedo, sino de nostalgia. Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez; “Ya que no podemos cambiar de país, cambiemos de tema”. Ulises, de James Joyce; “Hoy día la gente conoce el precio de todo y el valor de nada”. El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde; “El hombre no está hecho para la derrota. Un hombre puede ser destruido, pero no derrotado”. El viejo y el mar, de Ernest Hemingway.
En nuestra latino américa el gran y polémico escritor argentino, José Luis Borges, utilizó en sus obras la metáfora con genialidad, ironía y sarcasmo (burla aguda): “Todos caminamos hacia el anonimato, sólo que los mediocres llegan un poco antes.” Hay una que me gusta de sobremanera, “De todos los instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones del brazo. Pero el libro es otra cosa, el libro es una extensión de la memoria y la imaginación.”
En la política ha sido empleada, casi siempre cargada de ironía (el arte de burlarse, denunciar o criticar algo); “Con las leyes pasa como con las salchichas, es mejor no ver cómo se hacen”. Otto von Bismarck; “Si hubiera más políticos que supieran de poesía, y más poetas que entendieran de política, el mundo sería un lugar un poco mejor”. John F. Kennedy; “Ser presidente se parece mucho a administrar un cementerio, hay mucha gente debajo de nosotros y nadie nos hace ningún caso”. Bill Clinton.
En nuestro país, los políticos y personajes públicos han usado la metáfora de forma irónica y polémica. “Señoras: Arriba o Abajo, me gusta igual”. Presidente Arturo Alessandri Palma, al enfrentarse a una protesta de mujeres de la alta sociedad, que estaban a favor de los militares y decían “arriba los militares, abajo Alessandri” (1925); “Ustedes han venido flanqueados por dos compañeros: la cordillera y el mar, que nunca abandonan al chileno”. Presidente Frei Montalva, Discurso de la Patria Joven (1964); “De La Moneda me sacarán en pijama de palo”, Presidente Salvador Allende, momentos previos al bombardeo de La Moneda (1973).
En fin como decía Pablo Neruda, “La cadera clara de la costa…”. Implica creación, genialidad y agudeza.
Piense, ¿Cuál sería su metáfora?