La muerte de la minería en Magallanes

Se
le puso la lápida a la extracción del carbón en la Región de
Magallanes. Y con ello se dejó sin trabajo a más de mil personas de
manera directa y otras cinco mil de manera indirecta.

A
veces hay que recurrir a la historia de nuestra región y por supuesto
de nuestro país para darnos cuenta de que la actividad minera es uno de
los cimientos más sólidos en que se sustenta el desarrollo económico y
social de Chile.

Esta
larga y angosta faja de tierra -que nace en el árido desierto nortino y
termina en la extensa Patagonia- posee una gran cantidad de recursos
mineros y cuenta con las mayores reservas del mundo de cobre y otros
minerales. No obstante, pese a la gran importancia, muchas veces se
subvalora el aporte de la industria minera –especialmente en una región
como la nuestra-, sin tener en cuenta que para continuar la trayectoria
de crecimiento y bienestar es imprescindible el desarrollo productivo de
la minería.

Hay
estudios que señalan que en las regiones con alta actividad minera el
ingreso per cápita es significativamente mayor que en las zonas no
mineras. Solo hay que analizar los promedios de ingresos que tienen los
habitantes de la Región de Antofagasta y la merma que ocurrirá en los
próximos meses -respecto del mismo índice- en Magallanes.

Y
es que el impacto sobre la economía regional no podía ser menor. Sólo
en 2018, Mina Invierno generó mil 104 empleos directos y miles más
indirectos. Ese año, la minera generó contratos a 228 empresas de la
región. De ellas, 199 eran pymes que recibieron contratos por siete
millones 900 mil dólares y 29 grandes empresas recibieron contratos por
cinco millones de dólares. Todo eso se ha ido.

A
principios de abril pasado, a inicios de la primera cuarentena en
Magallanes, un buque carguero embarcó las últimas 72 mil toneladas de
carbón desde el muelle de Isla Riesco.

La
caída de Mina Invierno representa frustración de la estabilidad
laboral, sueños y esperanzas de un mejor futuro de muchos magallánicos.
Este fenómeno ocurre en un momento en que la creación de empleos tiene
tanta importancia para Magallanes que superó cifras impensadas en el
desempleo, ya que por primera vez en más de 35 años se llegaron a
números escalofriantes.

El
sector productivo de la zona más austral del país está seriamente
resentido y el alza constante en el desempleo, agravada por la pandemia
del Coronavirus, no se ha detenido en Magallanes a solo un mes de cerrar
el 2020, el año negro de la minería en Magallanes.

A
este cierre se llegó con el mal uso y abuso de la legislación
ambiental, que hacen personas que no buscan mejorar iniciativas que
generan trabajo, crecimiento y mejor calidad de vida, sino que obstruyen
y destruyen sin ser capaces de ofrecer alternativas.

Algunos
piensan que serán muchos los que celebrarán el supuesto beneficio
ambiental que significará el cierre de una mina de carbón en uno de los
ambientes más prístinos del planeta como lo es la Región de Magallanes y
Antártica Chilena, pero lo concreto es que la demanda de carbón de
nuestro país no disminuirá en los próximos años.

Chile
importa desde Estados Unidos, Australia y Colombia, más de 11 millones
de toneladas al año. En tanto, Mina Invierno generó más de 11 millones
de toneladas de carbón en sus siete años de operación, casi dos tercios
de ellos para el mercado nacional. El beneficio ambiental para el
planeta será nulo o, incluso, podría ser negativo.

Pese
a que el país insiste en emprender el proceso de descarbonización,
todavía la mayor proporción de la electricidad que se genera es con
carbón. El 35% del Sistema Inte
rconectado Central (SEC) que abastece de electricidad desde Arica a Chiloé, es con carbón y eso seguirá hasta 2040.

Y
con respecto del proyecto de ley que busca erradicar las centrales a
carbón en 2025, los expertos señalan que eso encarecería las tarifas
eléctricas de hogares y empresas, afectaría la competitividad del país y
generaría, además, serios problemas de seguridad en el suministro.

VOTO POLÍTICO

De
parte de muchos de quienes se han visto afectados por este cierre hay
fuertes críticas al actuar de los parlamentarios de Magallanes,
señalando que nunca de parte de ellos hubo algún respaldo a la actividad
minera.

Los
nombres de Carolina Goic, Gabriel Boric y los Bianchi, principalmente,
fueron duramente cuestionados precisamente por los trabajadores en
marchas por la ciudad cuando buscaban impedir el cierre de la actividad
minera. Han sido fuertemente fustigados, más aun cuando fueron ellos
mismos –los parlamentarios de la zona- quienes durante esta pandemia les
pidieron al Gobierno apoyo a los trabajadores cesantes.

Hay
algunos que incluso señalan que este traspié con un importante número
de magallánicos pertenecientes al sector productivo de la región les
pasará la cuenta en una próxima contienda electoral y que por ello
incluso más de alguno de los nombrados preferirán hacerse a un lado y
buscar nuevos horizontes.

También
hay muchos que todavía no olvidan que hace casi tres años, la Comisión
de Evaluación Ambiental del Gobierno Regional de Magallanes había votado
la aprobación o rechazo de las tronaduras de Mina Invierno. Las
tronaduras, que consisten en mover las rocas circundantes al mineral con
explosivos, se usan ampliamente en la minería, tanto mediana como de
gran escala.

Por
eso habrá repercusiones políticas, que por estos días salen a flote por
el protagonismo adquirido por algunos personeros que fueron decisivos
en esa votación de enero de 2018, últimos meses del mandato de Michelle
Bachelet. Uno de ellos es Jorge Flies, quien otorgó su rechazo a las
tronaduras en Isla Riesco señalando que “esta no es una instancia
técnica, sino también política” y por lo tanto, su convencimiento era
que se debía rechazar las tronaduras y realizar un estudio de impacto
ambiental que de inmediato, el gerente general de Mina Invierno,
Guillermo Hernández, presente en la sala, rechazó tajantemente y anunció
que iría a tribunales pues, “de lo contrario, la mina tendrá que
cerrar”.

De esa forma comenzaba el fin de una fructífera historia que duró menos de una década.

A
fines del año pasado el Tercer Tribunal Ambiental de Valdivia resolvió
prohibir las tronaduras como método de extracción, lo que a juicio de la
empresa hizo inviable su operación. Este fallo, que p
rohíbe
las tronaduras de la Minera Invierno en Isla Riesco en la Región de
Magallanes, ha significado que la mayor inversión privada de los últimos
años en la región deba paralizar sus actividades.

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