Antes
una persona de 60 años era mirada prácticamente como un anciano. Por
ello eran años en que la jubilación se acercaba a pasos agigantados.
Hoy, en pleno 2023, estamos muy lejos de ello. Una persona a los 60 y
tantos años está tan activa como quienes llevan cuatro décadas de vida. A
menudo nos damos cuenta de que el tiempo transcurre rápidamente y
nuestra población magallánica va entrando en la etapa de la ancianidad.
Las cifras demuestran que somos una región que se ha renovado muy poco.
Con una muy baja tasa de natalidad versus una alta esperanza de vida. La
vejez es una etapa de la vida a la que muchas personas quisieran llegar
como parte de su existencia, pero, sin las enfermedades propias del
largo camino recorrido, ocasionando serios problemas a quienes la
padecen y también para su entorno familiar que indirectamente sufren las
consecuencias de esos dolores que producen las enfermedades terminales y
también las propias de esta edad. Pero a los adultos mayores sanos
-los hoy mayores de 65 años- debemos aprovecharlos, especialmente por
la experiencia que poseen, por eso es fundamental encontrarles cómo se
pueden mantener insertos en la parte laboral. Hay empresas que en la
actualidad están privilegiando a personas mayores, debido a la alta
seguridad que entregan con mucha responsabilidad. Estas personas también
necesitan que el final de sus vidas sea en paz y con la tranquilidad
espiritual que hubiesen esperado tener en el transcurso de sus vidas y
para ello es fundamental integrarlos y que no se sientan postergados,
porque ellos fueron quienes pavimentaron el camino por el que hoy
transitamos nosotros.