El
resto podría pensar que trabajar en una posta rural es más sencillo que
otro centro de salud en la ciudad, sin embargo, la realidad es igual o
incluso más compleja, puesto que los alcances son muy diferentes, así
como sus prestaciones. Si bien, los municipios siempre buscan prestar el
mejor servicio a la comunidad, no queda exento de desafíos. Río Verde
no es la excepción, y tenemos buenos profesionales que se esfuerzan para
entregar una atención de calidad, desde sus Técnicos Paramédicos, hasta
los profesionales que se integran todos los sábados en nuestras Rondas
Médicas. Este último se encarga de atender cada una de las dolencias de
nuestra comunidad, sin embargo, siempre existen barreras que nos
dificultan poder proporcionar una salud de calidad, como por ejemplo
cuando debemos tramitar una interconsulta con un especialista en el
Hospital Regional para quedar en las famosas listas de espera. Sin duda,
equipo de nuestra Posta Rural, se ha enfrentado siempre a las
adversidades para poder llegar de la mejor forma al usuario, y por eso,
les agradezco su entrega y compromiso. Acá no es como en la ciudad,
donde uno toma un colectivo para llegar al centro de salud más cercano,
en Río Verde y las comunas rurales, se deben activar todas las redes
colaborativas para que el vehículo 4×4 llegue al lugar. Un ejemplo, es
lo que hemos vivido con la pandemia, que gracias al compromiso del
equipo se pudo sobrellevar, y por sobre todo se pudo desplegar por todo
el territorio de gran extensión geográfica, desde Rocallosa a Rancho
Sutivan en la Isla Riesco, y de Río Pérez hasta Palomares en Continente.
Acá el tema no era la alta demanda de contagios, sino la problemática
era la accesibilidad a los medicamentos, vacunas, elementos de
protección personal, la incertidumbre y por sobre todo la soledad. A
pesar de las adversidades, la posta no paro, y cumpliendo con todas las
medidas sanitarias, los funcionarios han logrado atender cada caso
Covid-19, y vacunar a todo Río Verde, como lo seguimos haciendo hasta la
fecha con tercera y cuarta dosis. Pero ojo, un elemento no menor son
los efectos secundarios, como es la salud mental. Y si bien la Posta
armó y reforzó toda una red colaborativa, en especial con el adulto
mayor y crónicos, nunca es suficiente. La Posta de Río Verde, y me
imagino que la de muchas zonas rurales, se potenciaron no sólo como un
centro de salud primario, sino como una verdadera comunidad. Acá no solo
se apoya al paciente visitándolo en su lugar de trabajo u hogar, sino
también se traslada al Hospital Regional, o incluso se le apoya en otras
demandas espontáneas y domésticas de ser necesario. El espíritu es
potenciar esta red, y más en zonas aisladas y rurales como la nuestra.
Ahora bien, creo que es esencial reunirnos con la Dirección del Hospital
Regional con el objeto de visibilizar las problemáticas de nuestra
comunidad. Las circunstancias de nuestros pacientes son muy distintas, y
su acceso es diferente. Entendemos que todos los chilenos deberíamos
tener los mismos privilegios, sin embargo; les dejo un ejemplo claro que
enfrentamos día a día. El Hospital Clínico se comunica con nuestra
Posta para notificar que un paciente tiene hora médica especialista a
las 9 am del día siguiente. El paciente vive en Isla Riesco y el primer
cruce en barcaza es a las 8:10 am. Y el viaje hacia Punta Arenas dura 1
hora con 30 minutos; entonces, la hora la pierde, o debemos buscar la
forma de que el paciente cruce el día anterior, siempre y cuando tenga
donde alojar… claramente no se ajusta a nuestra realidad. Nuestra labor
como municipio es siempre estar preocupados y cuidar de nuestra
comunidad. Debemos acercar la mayor cantidad posible de prestaciones
para que tengan la posibilidad de realizarlos en Río Verde, o al menos
gestionarlos de manera más expedita con el Hospital Clínico. Anualmente
adquirimos compromisos como municipio y con el Servicio de Salud, los
cuales debemos ir cumpliendo durante el año mediante metas y
actividades. Sin embargo, estamos conscientes que siempre falta, y es
importante poder hacer una autocrítica y escuchar las diferentes
realidades con el objeto de encontrar mejoras en el sistema.