Hace pocos días un diario de Osorno y otro de Valdivia hablaban de una problemática urbana el deambular de caballos por las céntricas calles de ambas ciudades. A la semana siguiente fue el Diario El Día de La Serena y nosotros por acá en Magallanes creíamos que esta problemática era casi de exclusividad de Puerto Natales y Punta Arenas, donde a diario en los bandejones centrales de Avenida España, Avenida Colón y Avenida Bulnes vemos deambular a numerosos equinos.
Eso nos da a entender de que el problema de la tenencia irresponsable traspasa cualquier frontera regional en nuestro país. Una Encuesta de Calidad de Vida Urbana del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) de hace algunos años reveló datos muy importantes que debemos tener en cuenta. El sondeo, que contempló 8.463 entrevistas en terreno en 100 comunas del país, arrojó que el 63% estima que los perros vagos y otros animales e insectos son un problema “muy grave” o “grave” en la comuna en que viven.
Para nosotros en Magallanes, los canes y los caballos que deambulan por las calles son un constante problema: los primeros por las mordeduras que pueden provocar y los animales sueltos, como caballares o vacunos, son causantes de numerosos accidentes de tránsito. Lo de los perros se ha ido controlando en el último tiempo. La problemática no radica solo en el centro de nuestras urbes, sino también en barrios populares, donde además existen muchos sitios eriazos y microbasurales.
Esos son los principales problemas que reclaman ciudades como Punta Arenas y Natales, pero también hay otros que hay que solucionar: el mal estado de calles y veredas. La responsabilidad por su gestión, mantención y construcción de esta infraestructura es compartida por distintos organismos públicos, que van desde el propio Minvu hasta los gobiernos regionales y municipios y en ello, en el último tiempo hemos visto reacción de las autoridades, al respecto.
Pero siempre hay que estar atentos, porque la ciudadanía aspira y espera que haya más inversión y mejores resultados. La medición, que se aplicó en tres tipos de ciudades, (metropolitanas, intermedias mayores y menores) también arrojó que un 79% de las personas siente que su opinión “rara vez o nunca” es tomada en cuenta para los proyectos y obras que se realizan en la ciudad.