La quiebra… la solución

Hemos visto, posterior
a la peor parte de la pandemia, que las familias chilenas se han visto
tremendamente afectadas económicamente, considerando algunos de los
factores a la inflación, consecuencialmente por el índice de precios al
consumidor y como corolario de todo lo señalado, la constante alza de la
unidad de fomento. Junto con todos estos factores, se suman el acceso
al crédito durante la alerta sanitaria, los retiros de los fondos
previsionales que dieron como resultado el incremento de dinero
circulante. Ahora bien, los bancos e instituciones financieras,
otorgaron prórrogas a los correspondientes pagos de los distintos
productos financieros que los chilenos poseían al momento del decretarse
el estado de excepción constitucional de catástrofe, produciéndose una
falsa sensación de alivio, toda vez que, una vez retornado a la “vida
normal” los bancos e instituciones financieras comenzaron con el cobro
de estas prórrogas, lo que hizo que las familias chilenas se vieran
obligadas a vender sus pertenencias, vehículos, casas, parcelas entre
otros, para efectos de poder lograr el pago de las cuotas adeudadas a
estas casas comerciales. Está demostrado que el endeudamiento en una
familia afecta cada uno de los ámbitos en que se desenvuelven, hay que
pagar colegiaturas, alimentación, locomoción, combustible, acceso a
internet, telefonía, en tanto los bancos no paran de llamar para cobrar y
afectar emocionalmente al deudor.

He
sido testigo de cómo las personas, afligidas por el endeudamiento
creciente y sin contar con los medios para pagar cada una de sus deudas,
han buscado una solución. La respuesta a ello se encuentra en la ley
20.720, conocida como Ley de Quiebras, o más técnicamente Ley de
Insolvencia y Reemprendimiento. ¿En qué se traduce la utilización de
esta ley? Ella permite entregar ciertos bienes a los acreedores a fin de
que se hagan pago con su realización (remate) y se pague lo que alcance
con el saldo restante, de ello deriva que el deudor, se le extingan
todas y cada una de sus deudas del sistema financiero, por el solo
ministerio de la ley, lo que quiere decir, que esta norma les da una
nueva oportunidad a los mal llamados deudores, para poder reemprender,
de hecho, de allí el nombre de la ley.

¿Consecuencias?
Efectivamente existen consecuencias derivadas de acogerse a la ley de
quiebras, como, por ejemplo, durante un lapso de dos años no podrá tener
acceso a ningún producto de naturaleza bancaria, líneas de crédito,
tarjetas, cuentas corrientes etc. Y esto conlleva a que el deudor deberá
manejar el dinero con el que cuenta en efectivo, lo qu
e
permite asimismo un orden financiero. Lo cierto es, que no se vislumbra
una Salida o solución a esta crisis económica de la que gran parte del
globo es víctima, por ello, es que en esta columna de opinión damos una
perspectiva de cómo salir adelante, reemprender y solventar una vida
futura, posterior a la peor de las pandemias vividas en el mundo, en
donde murieron millones de personas.

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