Los partidos políticos son quienes tienen la mayor responsabilidad en la vida nacional. A las filas de estos conglomerados debieran ingresar personas serias y responsables, que se sientan interpretados por principios, normas e ideales y lo más importante con capacidad de servicio público. Eso se debe tener muy en consideración porque lamentablemente en Magallanes hemos tenido ejemplos no muy dignos de imitar de algunos que se han “servido” del servicio público.
Los partidos políticos, por ser necesarios en un sistema democrático, deben velar porque sus integrantes sean personas honorables en el buen sentido de la palabra, eficientes en su trabajo diario, consecuentes con las ideas que profesan y que estén capacitados para defenderlas respetuosamente. Pero también hay que tener en consideración que se debe ser muy responsable, por ello la decisión debe ser meditada en plenitud, hacer un compromiso con la sociedad y estar dispuestos a trabajar intensamente para ser cada día mejores, luchar por el progreso social y lograr una mejor convivencia ciudadana, implicando una entrega de amor permanente al prójimo.
Hoy hay mucha gente que ya no siente la política como antaño, donde se cumplía con grandes ideales de solidaridad y voluntariado. Hoy necesitamos esa gente, que ayude al prójimo y que vea en los partidos políticos una plataforma para saciar sus necesidades de solidaridad y colaboración y no de instalarse en un cargo público para satisfacer sus necesidades materiales.
Hoy los partidos políticos tienen la obligación de presentarle a la ciudadanía a sus mejores cartas para las próximas elecciones municipales, pero no personeros políticos que solamente ocupen a los partidos políticos para tener un cupo, sino más bien personeros políticos que cumplan a cabalidad con los ideales y pensamiento del partido político, y que busca siempre el bien común de la comunidad y no solamente su bien común, esto último que tanto daño le ha hecho a la política. Hoy los partidos políticos tienen la responsabilidad de reencantar a la ciudadanía, de volver a formar a nuevos y buenos políticos, que permitan que nuestra región y que nuestro país siga creciendo.