Este año 2020 ha sido realmente muy difícil para todos y no se advierte que el venidero sea mejor, nuevas cepas amenazan con invadir el territorio nacional, sin embargo no se puede desconocer la enorme labor del Gobierno y de la red de salud de Chile en enfrentar esta pandemia, la llegada de las 200 vacunas el día viernes a la zona en plena navidad, muestra el esfuerzo desplegado por el país que pese a haber estado en los primeros lugares de contagios y fallecidos por millón a nivel mundial en el mes de junio, logró estabilizarse y contener la expansión y mortalidad del virus. Un año en el cual todos hemos estado a media máquina, intentando levantar la olla, por internet, teletrabajo, videoconferencias, viendo como nuestros hijos estudian conectándose a una clase virtual, ha sido complejo. Más ahora irrumpe violencia en la zona central con redes de narcotráfico que imitando dinámicas de carteles mexicanos y colombianos han cobrado la vida de varios chilenos en balaceras en plena época navideña, debiendo la PDI reconocer la realidad en tanto que la inmigración ilegal cambió para mal el panorama del narcotráfico en Chile. Pero pese a todo este descalabro, aun en esta Navidad hemos tenido el privilegio de poder estar con nuestros seres amados con respeto de las medidas sanitarias y los toques de queda. Es en este crudo contexto nacional y global, que la semana pasada científicos del proyecto Breakthrough Listen, dieron a conocer información a cuenta gotas de algo realmente impactante y que podría cambiar la historia de la humanidad para siempre. Así durante sus observaciones con Radiotelescopios ubicados en la localidad de Perth, Australia, comenzaron a percibir a través de ondas de radio, en la banda 982 MHz, una señal de radio no modulada por 30 horas proveniente de una zona “habitable” del sistema planetario en torno a la estrella Próxima Centauri. Próxima Centauri es una estrella pequeña roja, forman parte de aquellas estrellas que no lograron madurar bien por falta de masa y por ende son de muy larga vida y de temperatura de 3.200 grados celcius en su superficie (menor a la del Sol en temperatura y tamaño), y en torno a ella orbitan dos planetas descubiertos en una zona que los científicos estiman habitable por que podría haber agua en estado líquido en sus superficies, al estar a la distancia justa de la estrella para que físicamente aquello se produzca. Aún así la astronomía había descartado la posibilidad de vida ahí, debido a que las estrellas enanas rojas son inestables en tanto que expulsan constantemente grandes eyecciones de masa coronal a sus planetas lo cual hace complejísimo la vida, eso si es que los planetas que la circundan no posean grandes escudos magnéticos, cuestión que podría estarse dando en ese sistema planetario. Por ello la recepción de una señal NO natural, hasta ahora artificial, (mientras no se descubra un nuevo fenómeno natural capaz de emitir ondas de radio a 980Mhz) es la primera señal seria de la existencia de una civilización extraterrestre. Para Magallanes, es una oportunidad muy interesante de radioobservación, dado que próxima Centauri a su vez orbita el cuerpo binario Alpha Centauri, cual es la estrella más cercana a la Tierra después del Sol y está ubicada en torno al polo sur celeste por lo que la vemos brillar muy fuerte en Magallanes todas las noches del año hacia el sur siguiendo a la constelación Cruz del Sur, graficada en nuestra bandera regional. Esta posición privilegiada del planeta, nos permitiría poder instalar una modesta de red de radiotelescopios que pudiera ayudar a este esfuerzo multinacional para poder descifrar este nuevo misterio del Universo que asola en tiempos tan difíciles.