Al
terminar la campaña a gobernador regional, prometí bajar el ritmo en lo
político y observar los acontecimientos. A pesar que nunca he dejado de
publicar mis columnas, no puedo negar que me inquieta corroborar mis
aprensiones.
Cuando
una autoridad es electa y toma posesión del cargo, creo que debe darse
margen para que dicha autoridad pueda exponer y desarrollar sus
propuestas. Particularmente, este margen se lo concedí al gobernador
regional Jorge Flies, ya que la sociedad magallánica no tuvo la suerte
de conocer sus ideas ni menos ser debatidas en el marco de la campaña.
Entonces, ¿cómo podríamos exigirle algo al gobernador regional si no
existe ningún compromiso previo de su parte?
Apenas
asumió el nuevo gobernador constatamos que el conglomerado político que
lo apoyó “Unidad Constituyente”, y en particular sus directivas
regionales, no fueron invitados a la ceremonia de toma de mando. Sin
embargo, varios se mordieron la lengua, ya que Flies venía con
marraqueta (cargos) para varios exconcertacionistas. Así, el gobernador
hizo dos anuncios con caja de resonancia en la prensa local y nacional:
demandar al Estado por el no traspaso de fondos de la Ley Espejo del
Transantiago y por la disolución de la Corporación de Magallanes en
1976. Elocuentemente dijo “queremos que la región sea reparada”. La
pregunta que asiste, ¿tiene algún sustento jurídico estas demandas?,
¿Por qué no formalizó las demandas cuando era Intendente de Bachelet, si
la ley Espejo se creó en el primer gobierno de la Presidenta? En
palabras de varios abogados, las demandas son puro humo.
Como
intendente, Flies hizo propio el proyecto de ensanchamiento del paso
Kirke. Actualmente, el Consejo Regional dio su aprobación, pero vemos a
Flies silencioso. Sin embargo, no dudó en declararse favorable a
congelar nuevas concesiones acuícolas. Paralelamente, las ONGs
internacionales rechazan el ensanchamiento del Kirke, como también son
contrarias al desarrollo de la industria salmonera en Magallanes. ¿Quién
manda en realidad en la región, el GORE o las ONGs extranjeras? ¿El
Gobernador “defenderá” el trabajo de la gente tal como lo hizo con Mina
Invierno?
Interesante
pareciera la refundación de la Corporación de Magallanes (Cormag) que
impulsa el gobernador Flies, para la cual se debiera traspasar recursos
regionales para su funcionamiento. Creo que debemos ser cautelosos para
no generar nuevos espacios de prebendas políticas y grasa en el Estado.
Me gustaría escuchar propuestas de gestión más eficiente de las actuales
instituciones del Estado para que los recursos lleguen efectivamente a
los ciudadanos y no se consuman en la burocracia estatal.
Finalmente,
el gobernador anunció el estado de Emergencia Climática y
Medioambiental en la región, aprovechando el bombo periodístico del
último informe del IPCC. Más allá del marketing, ¿Qué significa este
estado para Magallanes? ¿Cómo se traduce para favorecer la inversión
pública y privada que propicie un desarrollo sustentable? Claramente la
solución no es paralizar la actividad económica para volver a vivir en
cuevas, cazando con arcos y flechas. Por ello, tomo la declaración de
Jorge Flies como una invitación a que distintos actores públicos y
privados de la región sean parte de un plan de acción que nos permita
adaptarnos al cambio climático, sosteniendo el desarrollo económico y
social, y conservando la integridad de nuestros ecosistemas.
Esperemos que la escasez hídrica del norte del país, no se transforme en una sequía de ideas para la región.