La película de Bayona, basada en un hecho real y que es tendencia en Netflix, es un testimonio de resiliencia y amistad inquebrantable.
La pantalla se ilumina y, al final de “La Sociedad de la Nieve”, te encuentras sin palabras, maravillado por la poderosa amalgama de tragedia y milagro que ha logrado convocar a distintas audiencias, adultos y adolescentes, a lo largo del tiempo. La película no es solo un eco del año 1972; es un relato atemporal que resuena tanto en quienes vivieron esa época como en las nuevas generaciones.
Los efectos visuales, merecidos ganadores de un Oscar -ojalá así sea-, trascienden la mera recreación visual. No se limitan a representar lo que vivieron aquellos atrapados en la cordillera, sino que logran transmitir la intensidad de las emociones que experimentaron, sumergiendo al espectador en un viaje que va más allá de la pantalla.
El mensaje que deja “La Sociedad de la Nieve” es profundo y conmovedor. Resalta el valor del trabajo en equipo, donde el amor por los amigos se eleva a la máxima expresión: dar la vida por ellos (así lo relata el protagonista de la película). Pero también explora la perseverancia y la resiliencia como herramientas fundamentales para enfrentar las adversidades.
La película subraya que el rescate en la vida no llega por sí solo; es necesario salir a buscarlo activamente. Se trata de dar cada paso con convicción y creer en la posibilidad de alcanzar metas aparentemente inalcanzables. El instinto de supervivencia, la determinación ante la adversidad y la capacidad de superarse a uno mismo son elementos cruciales que se despliegan a medida que los protagonistas caminan más de 10 días en la implacable y traicionera cordillera de Los Andes, luchando por salvarse a sí mismos y a sus amigos.
Al revisar la prensa de la época, emerge el amarillismo que desplazó el enfoque del rescate y la supervivencia hacia la morbosa narrativa de la antropofagia. En un momento donde el dilema era vivir o morir, la película arroja luz sobre cómo la atención mediática puede distorsionar la realidad más cruda.
La justicia, sin embargo, siempre encuentra su camino. Y esta vez el camino fue el éxito de la película. Los sobrevivientes de esta odisea hicieron todo lo posible para sobrevivir cuando el mundo los abandonó. “La Sociedad de la Nieve” no solo es una obra cinematográfica, es un testimonio de la capacidad humana para enfrentar lo inimaginable y perseverar, recordándonos que, incluso en las condiciones más extremas, la individualidad, la amistad y la resiliencia, en una tríada perfecta, pueden prevalecer.