La expansión del Coronavirus en el territorio nacional nos obliga a todos a tomar medidas en resguardo del bien común. Lamentablemente en los primeros días de la presencia del virus en Chile hemos visto la peor cara de nuestra sociedad. El individualismo y el libre mercado demuestran no tener ni un respeto por la vida humana. Ejemplos: El primer y principal foco de propagación es un colegio ABC1 que prefirió cuidar las apariencias que adoptar los protocolos; Personas acaparando productos de primera necesidad y salubridad; Gente rompiendo cuarentena obligatoria para ir a una fiesta o un pub; Farmacias y supermercados que suben los precios en forma abusiva para maximizar sus ganancias; Trabajadores en la intemperie sin ninguna medida sanitaria y lo que es peor sin fiscalización por parte de la inspección del trabajo; La precariedad del trabajador subcontratado, del independiente, que no pueden acceder al aislamiento porque literalmente comen lo que ganan a diario; En muchas zonas de Chile no se puede lavar las manos porque los empresarios están saqueando el agua.
En fin, cuanto sentido nos hace hoy las razones por las cuales marchamos demandando una sociedad más justa y solidaria; Cuanto sentido nos hace hoy un Estado más fuerte que puede garantizar la salud pública; Cuanto sentido nos hace tener una Constitución que nos proteja del abuso del libre mercado; Cuando sentido nos hace la organización y los sindicatos cuando nos sentimos indefensos.
Esta crisis sanitaria nos debe obligar a todos los chilenos a reflexionar sobre qué tipo de sociedad queremos y avanzar decididamente hacia un nuevo Chile. Esta crisis debe remover el egoísmo e individualismo y redefinir nuestras convicciones y valores como sociedad, donde el bien común y la solidaridad sean ejes de nuestra convivencia. Aspiremos a un Estado que fortalezca la salud pública en cobertura, personal, insumos e infraestructura. Aspiremos a un Estado que asegure licencias pagadas a todos los trabajadores asalariados y bonos del Estado a los independientes como medida de crisis.
La solidaridad y el autocuidado nos ayudarán a salir de la crisis. Todos dependemos de todos. Respeta la cuarentena. Esta crisis nos una oportunidad a todos nosotros de demostrar que aún podemos humanizar nuestra convivencia. (“y cuando el peligro terminó y la gente se encontró de nuevo, lloraron a sus muertos, y tomaron nuevas decisiones, y soñaron nuevas visiones, y crearon nuevas formas de vida”…K.O´Meara, 1810)
El toque de queda es un placebo. Cuarentena nacional y local ahora.