La tercera ola

En
los últimos días hemos comenzado a escuchar muy fuerte de que estamos
en presencia de una tercera ola de contagios de Covid – 19. Y la razón
es lógica porque tras meses de confinamiento el año pasado y el
endurecimiento de medidas que vivimos a principio de este año (en la
segunda ola), hubo un evidente relajamiento.

Los
números no son para nada buenos en la región, donde incluso hemos
estado dentro de las zonas del país con mayor número de casos activos y
que más han subido a diario. Eso es muy preocupante porque si bien
tenemos un plus versus la realidad que vivimos el año pasado y a
principio de 2021, no nos podemos relajar.

Ese
plus es la vacunación de la población mayor de edad que prácticamente
ya está inoculada en su totalidad y vamos avanzando – no exentos de
dificultades – en la vacunación de la dosis de refuerzo y en los menores
de edad y niños.

Siempre
apuntamos a que era de vital importancia el cuidado de la gente más
joven que vive en nuestras casas porque la mayoría de ellos no sufre los
efectos del Covid de manera tan dura, sino que son nuestros adultos
mayores y la población sobre 35 años que se expuesta a terminar en una
cama UCI debido a las complicaciones del Covid.

Otro
factor que no deja de llamar la atención es que aún existen en el país
más de 1 millón de personas que no se vacunan. La mayoría de ellos
simplemente porque no quieren o se consideran antivacunas lo que desde
mi punto de vista es un peligro para la transmisión de del virus porque
efectivamente apelan a muchos argumentos que van desde temas de
conciencia hasta materias constitucionales (la libertad de las personas)
por lo que no se puede obligar bajo ningún punto de vista a vacunarse.

Creo que, en nuestra Región de Magallanes, donde
sus actividades turísticas y gastronómicas han sido golpeadas de manera
muy dura por la pandemia, no puede volver a sufrir las consecuencias de
un rebrote; tampoco nuestros adultos mayores, niños y niñas; las madres
jefas de hogar que tuvieron que dejar de lado sus trabajos por
dedicarse 100% al hogar; y nuestros emprendedores que también se vieron
afectados, entre otros, no merecen pagar las consecuencias de
irresponsabilidades.

Debe
si o si la obligación de entrada con PCR negativo a la región para que
desde ahí tengamos una barrera de entrada frente a la opción de que
lleguen contagios desde otras zonas del país. Y la vacunación
obligatoria, a través del pase de movilidad, tiene que ser una norma si o
si porque si bien nadie te puede obligar a vacunarte, creo que es un
deber moral el estar con una mínima protección que quizás no te va
evitar el contagio, pero si disminuirá sustancialmente los riesgos de
que termines internado en la UCI de un hospital, completamente entubado y
sin saber si volverá a ver a tus cercanos.

Esa
es la conciencia que debemos tomar, no relajarnos bajo ningún punto de
vista, seguir usando la mascarilla y mantener esa responsabilidad que
mostramos como región e
n su minuto, donde fuimos el ejemplo para todo el país del cuidado y la forma que enfrentamos la pandemia del Covid 19.

Ese
ejemplo es el que debemos reflotar y transformarnos en nuevamente en el
espejo para todo Chile, como orgullosas y orgullosos magallánicos que
somos.

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