A
lo largo de los 4.000 kilómetros aproximadamente de costa que recorren
Chile de norte a sur, se desarrollan delicados ecosistemas de una
riqueza biológica aún desconocida. En las profundidades del mar,
existen innumerables especies indispensables para la creación de vida y
la supervivencia del ser humano.
Uno
de los procesos submarinos más sorprendentes y fundamentales fue
descubierto hace poco y publicado por la revista National Geographic. Un
organismo microscópico es, en gran medida, responsable de que
respiremos: el fitoplancton. Una comunidad de microorganismos
fotosintetizadores- algas microscópicas- que viven dispersos en el agua.
El fitoplancton no sólo produce entre el 50 y el 85 % del oxígeno que
se libera a la atmósfera (27 millones de gigatoneladas), sino que
también, entierra 10 gigatoneladas de carbono en las profundidades del
océano. Se trata de una enorme contribución a la salud de todo el
planeta tierra, siendo un proceso esencial para la mitigación de la
actual crisis climática.
Hoy,
cuando estamos a días de las elecciones, el llamado es a que el próximo
presidente de Chile considere la protección del mar como un aspecto
prioritario en su programa de gobierno. Avanzar hacia una conservación
integral es lo que debemos exigir a la próxima administración. Un
enfoque donde la conservación del océano y la tierra sean considerados
en su conjunto, asegurando la continuidad y las dinámicas de la
naturaleza.
A pesar de que las cifras de nuestro país nos ubican a la vanguardia en el resguardo del patrimonio natural, menos del 1% de
las aguas costeras de la Patagonia se encuentran protegidas. Por esta
razón es importante seguir avanzando y que los próximos tomadores de
decisión desarrollen estrategias nacionales a corto y largo plazo que
impulsen acciones concretas en esta dirección. Asegurar la protección,
conservación y restauración de los océanos y la prohibición de
actividades de alto impacto ambiental sobre los ecosistemas marinos
vulnerables es imperativo. El futuro de las especies marinas y
terrestres, al igual que el nuestro, dependen de las acciones y
elecciones que hagamos hoy.