La urgente necesidad de diversificar nuestras energía

Los recientes temporales
que azotaron a Chile, dejando a miles de hogares y empresas sin
electricidad durante semanas, han puesto de manifiesto una realidad
alarmante: nuestra excesiva dependencia de un único sistema de
suministro energético. Este es un riesgo que no podemos seguir
ignorando.

Cada
vez que un evento natural imprevisto golpea nuestra infraestructura, ya
sea un temporal o incluso un terremoto, queda al descubierto la
fragilidad de nuestro sistema. Como país, no podemos permitirnos
depender únicamente de una solución centralizada para un bien tan
esencial como lo es la electricidad. Las consecuencias de no prever
estos escenarios y no tomar medidas preventivas son demasiado altas. No
se trata sólo de la incomodidad de pasar unas horas, días o semanas sin
luz; hablamos de pérdidas económicas significativas, interrupciones en
la cadena de suministro y operaciones, y el desmedro de la calidad de
vida de los humanos.

Hoy
en día, tenemos alternativas al alcance que pueden ayudarnos a mitigar
estos riesgos: Las tecnologías de generación fotovoltaica in situ e
híbridas con almacenamiento. Éstas cuentan con sistemas que logran
generar electricidad (autogeneración fotovoltaica), almacenar mediante
baterías (BESS), y así abastecer independientemente en caso de cortes de
suministro, incluso prolongados Pueden ser incorporadas en grandes
compañías industriales hasta pequeñas familias. Estas soluciones
permiten a las empresas y hogares no solo garantizar un suministro
continuo de energía en caso de cortes, sino también reducir sus costos a
largo plazo (gestión de demanda).

Una
barrera que tradicionalmente ha impedido la adopción masiva de estas
tecnologías ha sido el costo inicial. Sin embargo, en la actualidad,
existen modelos de financiamiento accesibles que hacen posible esta
inversión, incluso reduciendo el costo de la energía tradicional de la
red. Ya no se trata de un lujo, sino de una necesidad que, además, puede
ser económicamente beneficiosa. La inversión en soluciones energéticas
descentralizadas no sólo ofrece un retorno financiero, sino que también
contribuye a la sostenibilidad del planeta.

Es
importante , por lo tanto, realizar un llamado a promover la adopción
de tecnologías de soporte donde las empresas deben tomar la delantera
para asegurar su operatividad frente a desastres naturales. Este es el
momento de actuar. No podemos esperar un próximo evento para darnos
cuenta de nuestra vulnerabilidad. La autogeneración energética y
almacenamiento deben convertirse en una de las prioridades nacionales, y
todos, desde el sector público hasta el privado, tenemos un papel que
jugar en este cambio crucial.

 

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