Los
últimos Presidentes de la República han reconocido que las Leyes de
Excepción en Magallanes no están llegando a la gente. El ciudadano no se
está viendo beneficiado con las leyes y por eso señaló hace un tiempo
que debe haber una reingeniería. Esta medida puede ser también un buen
motivo para incentivar la inversión privada en la zona más austral del
país. Basta señalar que merced a los capitales privados, antes del
estallido social y la pandemia el desempleo había disminuido a cifras
históricas, situando la región a la cabeza de los ránkings nacionales.
Magallanes requiere de áreas en las cuales se debe incrementar la
inversión, por ejemplo en los sectores inmobiliarios y acuícola. Hace
unos años se le dio una inyección a la Empresa Nacional del Petróleo
(ENAP) que fue fundamental. Los recursos para aumentar la exploración de
hidrocarburos también debe potenciar fuertemente la economía regional.
Magallanes también debe retomar el liderazgo en la matriz energética de
Chile. Para ello serán fundamentales las energías eólicas, con el
protagonismo que pueda asumir el hidrógeno verde. Otro sector que debe
potenciarse fuertemente en nuestra región tras la pandemia del
Coronavirus es el turístico, que en la última década se había visto
incrementado en su oferta básicamente en el Parque Nacional Torres del
Paine, pero es fundamental explorar otras áreas como la ruta a Cabo
Froward, que servirá para potenciar a la zona de una nueva alternativa
para quienes visitan la región. Magallanes requiere de los capitales
privados, pero es responsabilidad del Estado también entregar las
facilidades para garantizar una inversión que le puede traer grandes
dividendos a la zona, como hemos sido todos testigos durante el último
tiempo.