Son de público conocimiento las funas y comentarios negativos que han recibido personeros de la centroizquierda durante estos días al demostrar públicamente su intención de voto, apoyando la elección Rechazo. Una vez más la izquierda más sesgada,
que se jacta de valorar la libertad expresión, de respetar la
diversidad y de generar instancias de debate, son las reacciones más
violentas cuando algunos de sus correligionarios no piensan como ellos,
reflejan también la forma en la que se desempeñaron con convencionales
en este proceso, violentos, sesgados y sectarios.
Sin duda alguna hay que ser muy valiente y pensar en el bien común para ser de centroizquierda y expresar una idea “contraria” a los principales líderes o haber participado en gobiernos anteriores, incluso algunos que pertenecen a partidos que hoy son parte del Gobierno
y decir públicamente que rechazan esta propuesta constitucional. Esta
definición y exponerla la encuentro muy responsable y sensata, dado que
los líderes del comunismo y Frente Amplio
han querido polarizar este plebiscito de salida, entre izquierda y
derecha, cuando en el plebiscito de entrada nos decían que sería la casa
de todos. Muy bien lo decía Ximena Rincón al exponer su postura, lo que evaluamos en el plebiscito de salida es el documento presentado por los convencionales, no la Constitución del Presidente Lagos, no la Constitución
del 80, no evaluamos si hay que hacer cambios o no. Es importante que
en el tan recordado 80/20 existieron sectores de partido de centroderecha que también apoyaron la opción Apruebo, lo que desmiente fuertemente esa hipótesis tan férrea que la derecha no quiere hacer cambios.
Hemos visto un nuevo cambio de discurso de este Gobierno,
hoy nos dice que tomarán distancia y que no existe relación de la
gestión de esta administración con la propuesta del borrador, cuando
hace una semanas decían que para el éxito de este Gobierno y para lograr desarrollar su programa de gobierno era de vital importancia la aprobación de esta Constitución. Nada nuevo durante los 120 días de esta administración,
lo que más hemos visto son vueltas de carnero. La desesperación que
vemos a nivel nacional y regional es evidente y penosa, el Presidente
de una forma simbólica abraza el documento propuesto, a nivel regional
los seremi pierden media jornada observando la televisión ceremonia, otros se dedican a recorrer diferentes juntas de vecinos o agrupaciones supuestamente para informar a la ciudadanía bajo el eslogan “Hagamos historia”, campaña del Gobierno para supuestamente educar respecto al plebiscito de salida, cuando Contraloría de la República solicitó a la ministra
Vallejos un informe tras diferentes denuncias de intervencionismo,
cuando existen prioridades y urgencias a nivel regional como el precio
de los combustibles y la aún desconocida política habitacional a nivel
regional, etc.
La
verdad es que la ciudadanía ya se informó durante 12 meses y se ha
generado una apreciación del proceso constituyente y de los principales
artículos. Todos los medios de comunicación a nivel nacional y regional
transmitían en vivo las diferentes comisiones y también el clima de la Convención en los matinales se analizaba cada una de las temáticas que eran relevantes para la ciudadanía
Durante estos días se ha demostrado que la opción Rechazo no es de un sector político sino que es una opción legítima, ciudadana y democrática;
han aparecido movimientos y agrupaciones sin color político que han
dicho fuertemente “rechazo”, cada uno de los compatriotas puede definir
sus voto. Respeto y valoro que con mucha valentía personas de centro
muestran su apoyo por el Rechazo,
comprendiendo que también pueden tener algún costo personal o político,
esperemos que otros hagan lo mismo y demuestren claramente cuál es su
intención con argumentos sólidos.